Ciudad de México / Redacción.-
En una nueva maniobra para acelerar el proyecto del Tren Maya, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció la expropiación de 336 hectáreas de terrenos ejidales en el estado de Quintana Roo y 77 inmuebles, correspondientes a 215 mil metros cuadrados, en el estado de Campeche.
La información fue revelada este lunes, tras la publicación de cuatro decretos en el Diario Oficial de la Federación (DOF). La expropiación se realizará bajo un convenio de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, y va destinada a expandir una de las obras insignia de la llamada Cuarta Transformación.
Los decretos detallan la expropiación de varios terrenos ejidales en diferentes municipios de Quintana Roo:
- 62 hectáreas en Ramonal Río Hondo, del municipio de Othón P. Blanco.
- 14 hectáreas en el ejido de Allende, en el mismo municipio.
- 6 hectáreas en el ejido Tres Reyes, del municipio de Felipe Carrillo Puerto.
- 254 hectáreas en el ejido Chunyaxché, también en Felipe Carrillo Puerto.
En el contexto económico, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó el Paquete Económico para el Ejercicio Fiscal 2024 ante la Cámara de Diputados, que contempla una inyección de 120 mil millones de pesos al Tren Maya. Este monto se destaca como el más alto entre los proyectos prioritarios para el próximo año.
Según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2024, el Tren Maya generará “ingresos por turismo y una derrama económica que llegará a todas las regiones de México”.
Según cifras del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el proyecto ha requerido una inversión de aproximadamente 362 mil millones de pesos desde 2019 hasta 2023. Con el nuevo presupuesto, el costo total de la obra ascendería a 482 mil millones de pesos.
Recientemente, el presidente López Obrador realizó su primer viaje en un tramo del Tren Maya en Campeche, acompañado del empresario Carlos Slim. En dicho evento, AMLO destacó la importancia multifacética del proyecto: “Su importancia no sólo tiene que ver con la ingeniería civil y ferroviaria, sino con la dimensión económica, ecológica, turística y cultural”.
Con estas nuevas expropiaciones, el gobierno busca acelerar una obra que se ha convertido en uno de los proyectos más emblemáticos, pero también controvertidos, de la administración de López Obrador.
Agencias / Vox Populi Noticias






















