Dallas, Texas/Redacción.-
Los Dallas Cowboys han dejado claro que no están dispuestos a conformarse con menos que el Super Bowl en la temporada 2023 de la NFL. Con las expectativas alcanzando niveles estratosféricos, el equipo está decidido a poner fin a una sequía de 28 años sin ganar el título.
La temporada pasada, los Cowboys fueron eliminados en la ronda divisional de los playoffs por los San Francisco 49ers, marcando el segundo año consecutivo en que no lograron avanzar más allá de esa fase. Esto generó un sentimiento de insatisfacción tanto entre los jugadores como en los aficionados.
Uno de los principales cambios en la ofensiva de los Cowboys es la ausencia del corredor estrella Ezekiel Elliott, quien fue reemplazado por Tony Pollard. Pollard, después de una destacada temporada como suplente, se muestra confiado y preparado para asumir un papel más prominente en el equipo.
Además, el equipo adquirió al receptor Brandin Cooks, quien buscará convertirse en el primer jugador en lograr más de mil yardas con cinco equipos diferentes en una sola temporada. Cooks se suma a un elenco de receptores talentosos que rodean al mariscal de campo Dak Prescott.
Sin embargo, una preocupación importante para los Cowboys es la fragilidad de su línea ofensiva, especialmente después de las lesiones de jugadores clave como Tyler Smith y Tyron Smith. La profundidad en esa posición es limitada, lo que representa un desafío adicional para el equipo.
Por otro lado, la defensa de los Cowboys ha generado expectativas igualmente altas. Micah Parsons, considerado uno de los mejores defensivos de la NFL, se ha consolidado como un “apresurador de quarterbacks”. Además, el equipo sumó al Jugador Defensivo del Año en 2019, Stephon Gilmore, y reforzó su línea defensiva con talento joven.
El coordinador defensivo Dan Quinn, en su tercer año al mando, ha contribuido al fortalecimiento de la defensa, que se considera una de las más prometedoras en la historia de la franquicia.
Con un equipo que luce fuerte tanto en el papel como en el campo de juego, los Cowboys afrontan la temporada 2023 con una mentalidad clara: “Super Bowl o fracaso”. El camino hacia ese objetivo comienza este domingo por la noche en el Metlife Stadium contra los New York Giants, su rival divisional.
El mariscal de campo Dak Prescott resumió el sentimiento del equipo al afirmar: “Este equipo tiene altas expectativas porque sabemos lo que tenemos y la manera en que nos hemos preparado para competir al más alto nivel y corregir errores que cometimos en años anteriores. Nadie aquí oculta que es Super Bowl o fracaso. Así de fácil”. Los Cowboys están listos para enfrentar la presión y luchar por el título que tanto anhelan.
Agencias/Vox Populi Noticias






















