Laredo, Texas / Redacción. –
Recientemente, la Policía de Laredo y los Mariscales de Estados Unidos (US Marshals) lograron la recaptura de Carlo Alejandro Tello, un hombre de 41 años de edad que el año pasado perpetró el brutal asesinato de su propio hijo, un bebé de tan solo 9 meses de edad. El pequeño sufrió torturas y lesiones durante meses que finalmente cobraron su vida, desencadenando una investigación que llevó a la captura de su padre.
El horrendo crimen ocurrió el 18 de abril del año pasado, cuando Tello, con la complicidad silenciosa de su esposa Justina Eliza Martínez, de 34 años, causó la muerte del bebé. El niño fue llevado en helicóptero ambulancia al hospital Metodista en San Antonio, pero antes, en un hospital de esta frontera, los directivos reportaron a la Policía la sospecha de tortura o lesiones provocadas al infante.
Tello y Justina Martínez fueron liberados bajo fianza el 30 de abril de 2022, en lo que resultó ser una fecha irónicamente simbólica, el “Día del Niño”, con una caución de 20 mil dólares cada uno. En ese momento, los cargos eran por lesiones graves a un niño, no por homicidio.
Sin embargo, la investigación avanzó y cambió la naturaleza de los cargos a homicidio después de conocerse el resultado de la autopsia de ley, que reveló lesiones severas en la víctima. El expediente indica que el bebé sufrió tortura o lesiones que incluyen la fractura del fémur izquierdo y de las costillas 10 y 11. La causa de la muerte fue peritonitis, causada por lesiones y rasgamiento del Mesenterio y el Yeyuno, órganos internos ubicados en la parte posterior del cuerpo. Estos daños podrían haber sido resultado de los golpes en el estómago, torso y espalda, incluso por la fractura de costillas en un bebé de tan solo nueve meses.
Además, se ha revelado que el bebé presentaba lesiones previas que datan del año 2021, cuando tenía no más de tres meses de nacido. Las pruebas, acompañadas de fotografías, documentan lesiones en la barbilla, brazos, muslos, estómago, espalda, ambas mejillas y la frente, todas ellas infligidas en diferentes ocasiones. Estas impactantes revelaciones fueron denunciadas por un familiar directo del bebé, quien proporcionó evidencia crucial para el caso.
El caso pone de manifiesto la negligencia y el maltrato continuo que sufrió el pequeño, indicando que su padre nunca quiso al niño y que este pasó por varias casas de familiares antes de su trágica muerte.
La madre, Justina Martínez, en una ocasión afirmó que el bebé se lesionó porque ella se cayó mientras lo llevaba en brazos, argumentando que el pequeño se lastimó una piernita, por lo que le colocó vendas durante varios días. Sin embargo, las evidencias presentadas en el expediente contradicen esta versión, arrojando luz sobre la angustiosa historia de abuso y sufrimiento que rodea a este caso.
Agencia / Vox Populi Noticias.






















