Ciudad de México / Redacción.-
Pese a ser un fenómeno que captura la atención de miles de humanos alrededor del mundo, los eclipses solares, eventos que duran apenas unos minutos y que no se repiten en el mismo sitio hasta cada 375 años en promedio –según datos de la NASA–, aún esconden misterios sobre su influencia en el comportamiento animal.
Se sabe que estos fenómenos celestes influyen directamente en el comportamiento de los animales, provocando alteraciones en sus rutinas cotidianas debido al súbito cambio de luz. Ante el próximo eclipse solar del 14 de octubre, que será visible en algunas regiones de México, es importante considerar las reacciones que podrían presentarse tanto en nuestras mascotas como en animales en situación de calle.
Este peculiar suceso astronómico implica la conjunción entre el Sol, la Luna y la Tierra, resultando en un breve periodo de oscuridad en pleno día, específicamente poco después de las 11:00 horas. Para muchos animales, este momento será interpretado como la súbita llegada de la noche.
Se espera que el 14 de octubre, especies diurnas, aquellas que centran sus actividades en la luz solar, tales como perros, gatos y aves, busquen refugio y quizás, intenten descansar o dormir. Por contraste, criaturas de hábitos nocturnos como murciélagos, lechuzas o lobos, podrían hacer su aparición inusualmente.
Es interesante notar que, en eclipses pasados, se ha reportado un silencio casi total por parte de algunas especies, principalmente aves, o incluso peces que detienen su nado.
Ante este espectáculo natural, expertos de la NASA y la UNAM hacen énfasis en la importancia de no observar directamente al Sol sin una protección ocular adecuada, diseñada específicamente para tal propósito. Del mismo modo, al igual que protegemos a nuestra familia y a nosotros mismos, es esencial garantizar el bienestar de nuestras mascotas:
- Es recomendable mantenerlos en espacios cerrados o lugares donde se sientan seguros.
- Evita incentivarlos o forzarlos a mirar el fenómeno.
- Si detectas signos de estrés, ofrece caricias y palabras tranquilizadoras para calmarlos.
Más allá del asombro que un eclipse puede generar en los humanos, es fundamental considerar y respetar las posibles reacciones de la fauna con la que compartimos nuestro entorno.
Agencias / Vox Populi Noticias






















