Ciudad Madero, Tamaulipas / Redacción.-
Un inesperado y desolador suceso tuvo lugar el domingo por la tarde, cuando el techo de la iglesia de Santa Cruz en Ciudad Madero se desplomó sobre los asistentes durante un bautizo, dejando un saldo de al menos 10 fallecidos, incluidos tres niños, y 60 heridos.
El colapso ocurrió en el clímax del servicio religioso, cuando aproximadamente 100 personas se encontraban en la iglesia. “La gente estaba haciendo fila para tomar la comunión […] y fue entonces cuando el techo se derrumbó sobre ellos”, relató el periodista local Franc Contreras al programa Newsday de la BBC.
Los habitantes de la zona, conmovidos por la tragedia, acudieron en masa con herramientas para auxiliar en las labores de rescate, intentando liberar a las decenas atrapadas bajo el concreto y escombros. Posteriormente, equipos especializados arribaron al lugar, utilizando cámaras termográficas para asegurarse de no dejar a nadie atrás.
El gobernador de Tamaulipas confirmó que todos los desaparecidos han sido contabilizados, y aunque aún no está claro el motivo del colapso, se sospecha que pudieron haber sido “fallas estructurales”, según declaraciones del alcalde de Ciudad Madero.
Ángel Vargas, el sacerdote al mando del bautizo, expresó con dolor: “Vinieron a buscar el cielo para los pequeños y encontraron la eternidad. Lo que quiero es que las familias puedan estar en paz. Es increíble todo esto”.
Una de las supervivientes, Josefina Ramírez, compartió en redes sociales su experiencia, agradeciendo estar viva y relatando el miedo que sintió en esos momentos de terror. Añadiendo a la emoción de los testimonios, se informó que una persona atrapada pudo enviar un mensaje de WhatsApp, lo que permitió su localización y rescate.
El obispo de la diócesis de Tampico se solidarizó con las víctimas y manifestó que se encuentra en oración por ellas y sus familias. Mientras tanto, la comunidad y el país entero se unen en luto y solidaridad ante este trágico evento.
Agencias / Vox Populi Noticias























