Redacción.-
La famosa caminata lunar realizada por los astronautas del Apolo 11 en 1969 parece ya ser un hito del pasado cuando se considera el nuevo y ambicioso proyecto que tiene en mente la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA). Su objetivo, para el año 2040, es nada menos que la construcción de viviendas en la superficie del satélite natural de la Tierra.
Las exploraciones espaciales continúan expandiendo sus horizontes, abarcando estudios de la ionósfera, rayos en Venus y buscando respuestas a los innumerables interrogantes que rodean al vasto universo. Sin embargo, el plan de viviendas lunares no sólo está destinado a los astronautas exploradores, sino que también aspira a brindar un hogar a aquellos terrícolas con los medios y el deseo de vivir fuera del planeta, como podría ser el magnate Elon Musk.
El proyecto de construcción se basa en tecnologías avanzadas como la impresión 3D. Sorprendentemente, el material principal de estas casas será el hormigón lunar, derivado del suelo de la Luna que incluye fragmentos de roca, monominerales y diferentes tipos de vidrios. En un giro aún más inesperado, la Agencia Espacial Europea (ESA) reveló en 2020 que la orina de los astronautas podría desempeñar un papel crucial en este proyecto. Los investigadores han descubierto que la urea, el componente principal de la orina, podría hacer que la mezcla de hormigón lunar sea más maleable, facilitando su moldeado antes de endurecer y formar la estructura robusta requerida para las viviendas.
Pese al entusiasmo y a las prometedoras tecnologías, no todos ven con buenos ojos esta iniciativa. Hay preocupaciones dentro de la comunidad científica sobre cómo estas construcciones podrían alterar la pureza y naturalidad de la Luna.
Aunque el proyecto cuenta con el apoyo de varias empresas privadas, solo el tiempo dirá si, en 2040, la Luna se convertirá en el próximo destino residencial fuera de nuestro planeta.
Agencias / Vox Populi Noticias






















