Ciudad de México / Redacción.-
La devastación causada por el huracán Otis, que tocó tierra en Acapulco como categoría 5, ha dejado al municipio sin luz, agua y aislado del mundo exterior. La situación es tan crítica que incluso ha habido rapiña por parte de algunos habitantes.
El huracán Otis ha sido catalogado como el más potente que ha golpeado la región del Pacífico en las últimas tres décadas, a pesar de que la temporada de huracanes aún no concluye.
Ante esta calamidad, Xóchitl Gálvez, en un tono conciliador y unificador, ha solicitado al Presidente Andrés Manuel López Obrador indicaciones claras sobre cómo se puede ayudar a las víctimas de esta tragedia natural. “No es tiempo de división, no es momento de reclamos”, expresó Gálvez, quien además, en su calidad de ingeniera, se ha ofrecido a colaborar de forma directa en las acciones de reconstrucción.
A través de un vídeo difundido en sus redes sociales, que posteriormente retomó en un evento en Azcapotzalco, Gálvez subrayó su disposición a colaborar en donde y cómo el presidente determine, enfatizando que el objetivo primordial es el bienestar de los afectados y no el lucro político o económico.
En dicho material audiovisual, la senadora esbozó un plan de acción inmediato para Acapulco y áreas circundantes, destacando cuatro necesidades críticas:
- Restauración del suministro eléctrico.
- Garantizar el abasto de agua potable.
- Establecer cadenas de suministro de alimentos y productos básicos.
- Implementar un plan sanitario para tratar y prevenir enfermedades, dado el posible surgimiento de brotes de cólera y dengue.
Gálvez subrayó la gravedad de la emergencia y cómo el esfuerzo gubernamental, por sí solo, no será suficiente. En este sentido, invitó a la población a sumarse a las labores de auxilio y a contribuir en la medida de sus posibilidades.
Adicionalmente, en sesiones previas en la Cámara de Senadores, Gálvez delineó una serie de propuestas que incluyen reactivar la economía de Guerrero, proponiendo estímulos fiscales, exenciones y tasas impositivas reducidas. También sugirió aprovechar el incremento en el precio del petróleo, que ha subido de 56.7 a 76.7 dólares por barril, para canalizar recursos adicionales hacia la reconstrucción y considerar la creación de un fideicomiso específico para Guerrero.
Con estas acciones, se busca no solo enfrentar el desastre inmediato, sino también sentar las bases para una recuperación sostenible y resiliente de Guerrero tras el paso de Otis.
Agencias / Vox Populi Noticias






















