Ciudad de México / Redacción.-
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha revelado, tras su segundo informe de fiscalización de la cuenta pública 2022, la detección de anomalías que suman más de 7.175 millones de pesos.
Estas irregularidades son resultado de 708 auditorías realizadas, y han puesto en el foco de atención, en particular, a la refinería Tula, en Hidalgo, donde se registró el mayor monto por irregularidades, con 62,4 millones de pesos.
Estas anomalías en Tula se deben principalmente a discrepancias entre las cifras reconocidas y las acreditadas en gastos de operación y mantenimiento. Adicionalmente, se señala la falta de aplicación de penalizaciones por retrasos en la entrega del catalizador Hydrocat-T. A raíz de estas observaciones, la ASF ha iniciado un procedimiento de responsabilidad administrativa.
Sin embargo, Tula no es el único caso. En Veracruz, la refinería de Minatitlán reportó excesos de gasto que ascienden a 11 millones de pesos. En el estado de Chiapas, el Complejo Procesador de Gas Cactus reveló irregularidades por 16,6 millones. Estas incluyen demoras en servicios y pagos excesivos en contratos.
Además, en el campo lxachi, ubicado en Veracruz, la filial Pemex Exploración y Producción enfrenta acusaciones de daños al erario por cuatro millones de pesos, relacionados con trabajos pagados pero no ejecutados. En Tamaulipas, la anomalía corresponde a tres contratos para la adquisición de equipo y material del Sistema Altamira Integral, cuyos pagos en exceso ascienden a 16,3 millones.
Por otro lado, la ASF aclaró que no hubo irregularidades en la adquisición de la refinería Deer Park, valorada en 600 millones de dólares. Luis Miguel Labardini, analista energético, ha señalado que las pérdidas de Pemex en el área de refinación han alcanzado los 740.000 millones de pesos desde 2018 hasta 2022. Labardini advirtió que, aunque el monto de las irregularidades es menor comparado con las pérdidas totales, la ASF podría no haber sido exhaustiva con las empresas estatales en sus revisiones.
Estas acusaciones surgen en un momento crítico para Pemex, con una deuda que supera los 105.000 millones de dólares. A pesar de las transferencias gubernamentales, la situación financiera de la petrolera sigue sin mejorar. Se espera una capitalización adicional en el próximo año para enfrentar los compromisos financieros a corto plazo.
Agencias / Vox Populi Noticias























