Acapulco, Guerrero / Redacción.-
El miércoles 25 de octubre a las 00:25 horas, el poderoso huracán “Otis” impactó con toda su fuerza a Guerrero, en particular al puerto de Acapulco y sus alrededores. Clasificado como categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, dejó un rastro de destrucción en su paso: calles, hoteles, edificios, casas, escuelas y vehículos arrasados. La magnitud del desastre dejó a miles sin hogar, sin trabajo, incomunicados, sin electricidad, agua y alimentos.
Ante tales circunstancias, el pueblo mexicano, conocido por su solidaridad en momentos difíciles, ha mostrado una vez más su capacidad de unión. Centros de acopio han sido instalados a lo largo y ancho del país, donde se recolectan donaciones para los damnificados. Sin embargo, algunas historias resaltan por su humanidad y empatía, demostrando que no importa cuán grande o pequeño sea el gesto, cada acción cuenta.
Una de esas historias tiene su origen en la colonia Obrera, en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México. La taquería Don Rey, ubicada en la calle 5 de febrero 301, decidió realizar un acto de solidaridad inigualable: viajaron al puerto de Acapulco para ofrecer tacos al pastor a aquellos que perdieron todo.
Con aproximadamente 120 kilos de tacos al pastor, los empleados de la taquería se dispusieron a alimentar a cuantas personas pudieran en la zona afectada. Sabiendo que la unión hace la fuerza, la taquería recurrió a sus redes sociales para informar sobre su iniciativa, invitando a aquellos que quisieran donar en especie o aportar económicamente a la causa.
Su publicación en Facebook rezaba: “Llevaremos un taco de solidaridad a nuestros hermanos en Acapulco. Si alguien quiere unirse o apoyar, están cordialmente invitados. Juntos podremos llegar a más personas que lo necesitan en estos momentos difíciles.”
La respuesta de la comunidad no se hizo esperar. Muchos se sumaron a este acto generoso, mostrando que la solidaridad y la empatía son valores profundamente arraigados en el corazón del pueblo mexicano. En tiempos de adversidad, un simple taco puede ser el gesto que renueve la esperanza y muestre que, sin importar las circunstancias, siempre habrá alguien dispuesto a tender una mano.
Agencias / Vox Populi Noticias






















