Texas, Estados Unidos/Redacción.-
Una peligrosa serie de fenómenos climáticos está afectando a una gran parte del estado de Texas, poniendo en riesgo a aproximadamente 20 millones de personas. Desde el lunes 20 de noviembre, la región ha experimentado fuertes tormentas eléctricas, que han desencadenado vientos dañinos, granizo y tornados de considerable potencia.
Estos eventos climáticos se han desplazado desde el este de Texas hasta el Valle de Mississippi, generando ráfagas de viento estimadas en hasta 60 millas por hora. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido advertencias sobre un sistema de tormentas que se extiende desde las llanuras del sur hasta el noroeste de Estados Unidos para este miércoles, pronosticando tormentas severas en los estados del norte del Golfo.
A principios de la semana, se emitieron alertas de tornado para la zona de Mississippi y el estado vecino de Luisiana. Entre los tornados identificados, se encuentra uno de gran potencia que podría alcanzar una fuerza EF2 o incluso mayor. Las amenazas de nivel 1 y 2 se han extendido desde Texas hasta Alabama y Arkansas, incluyendo áreas metropolitanas como Houston y Little Rock, Arkansas.
Este clima extremadamente adverso ha provocado graves preocupaciones de seguridad para las comunidades afectadas. Los residentes han sido alertados sobre la importancia de seguir las precauciones y recomendaciones de las autoridades para resguardar sus vidas y bienes.
En medio de esta crisis climática en Texas, otro trágico incidente ha sacudido a Estados Unidos. Un alud devastador se desató en el sureste de Alaska, desmoronando una ladera boscosa y causando la muerte de al menos tres personas. El deslizamiento también dejó a una mujer herida y tres personas desaparecidas.
Los equipos de rescate han encontrado el cuerpo de una niña en una búsqueda inicial y, posteriormente, mediante el uso de drones equipados con sensores de calor, localizaron los cuerpos de dos adultos. Sin embargo, dos niños y un adulto aún permanecen desaparecidos horas después de la tragedia. Las edades de los niños no se han hecho públicas.
El alud, que se estima alcanzó los 137 metros de ancho, ocurrió durante una tormenta de viento y lluvia el lunes cerca de Wrangell, una población pesquera en Alaska. Las autoridades continúan con los esfuerzos de búsqueda y rescate en tierra y agua, mientras las familias esperan angustiosamente noticias sobre sus seres queridos.
Además de estas tragedias, el Servicio Meteorológico Nacional ha emitido advertencias por tormentas invernales en el área limítrofe entre California y Nevada. Se pronostica que esta tormenta invernal temprana podría arrojar más de 30 centímetros de nieve en las zonas montañosas más altas de la Sierra Nevada, junto con vientos fuertes y ráfagas de hasta 160 km/h (100 mph).
Las advertencias de clima invernal abarcan desde el área del lago Tahoe cerca de Reno hasta el sur del Parque Nacional Yosemite, incluyendo Mammoth Lakes, California. Se espera que las condiciones climáticas adversas causen interrupciones significativas en la región, lo que subraya la necesidad de tomar precauciones adicionales durante este período climáticamente inestable en Estados Unidos.
Agencias/Vox Populi Noticias























