Acapulco, Guerrero / Redacción.-
Una semana después de que el huracán Otis devastara la costa de Guerrero, aún se sienten sus repercusiones. Acapulco, uno de los destinos turísticos más renombrados de México, ha sido escenario de una tragedia que ha conmovido al país: el hundimiento del famoso yate AcaRey.
Imágenes desgarradoras difundidas a través de TikTok muestran los últimos momentos del navío mientras luchaba por mantenerse a flote en medio de la furia de Otis. Las aguas violentas de la bahía Santa Lucía se convirtieron en una trampa mortal para la embarcación y su tripulación.
Las redes sociales se han inundado de mensajes de duelo y tristeza ante el destino del AcaRey. Usuarios comparten el video viral, que documenta no solo la lucha del yate, sino también el momento en que otras embarcaciones son devoradas por la fuerza implacable del huracán.
El clip más estremecedor contiene las últimas comunicaciones desde el AcaRey, con la voz de José Andrés Soberano Mellano, propietario del yate, de fondo: “Tenemos la boya abajo, la boya abajo del barco”. Su tono transmite la tensión del momento en que el yate comenzó a ser arrastrado de un lado a otro por las olas monstruosas.
La tragedia alcanzó su punto álgido cuando el huracán Otis, en su máxima furia, impactó la costa de Acapulco. El Acarey se encontraba en ese momento en la bahía Santa Lucía, con José Andrés Soberano Mellano a bordo, acompañado por el capitán, el maquinista y otro tripulante. Lamentablemente, José Soberano perdió la vida en este desastre natural, marcando un día oscuro en la historia de Acapulco.
La comunidad de Acapulco y la nación entera lloran la pérdida de vidas y los daños materiales ocasionados por Otis. El huracán no solo se llevó al AcaRey y a su dueño, sino que dejó un rastro de destrucción que tomará tiempo reconstruir. Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando esfuerzos de recuperación y apoyo para los afectados.
La memoria de José Soberano y del yate AcaRey perdurarán en los corazones de aquellos que presenciaron su valentía en el rostro de una naturaleza desatada. Este suceso sirve como un sombrío recordatorio de la fuerza impredecible del clima y el respeto que merece el mar.
Agencias / Vox Populi Noticias






















