Tampico, Tamaulipas/Redacción.-
Una alarmante situación se ha desarrollado en la colonia Del Pueblo, en Tampico, donde un indigente ha convertido la calle Volantín en su hogar, generando inquietud entre los residentes locales y convirtiendo el área en un grave problema de salud pública.
El reporte inicial fue realizado por una vecina de la colonia, quien solicitó la intervención del Sistema DIF para abordar el preocupante caso de un adulto mayor que, prácticamente, ha adoptado la banqueta y la calle como su lugar de residencia permanente. El individuo duerme, come, bebe y realiza sus necesidades fisiológicas en la vía pública, lo que ha llevado a que la calle Volantín sea considerada un foco de insalubridad y un riesgo para la comunidad.
La presencia de este indigente ha atraído a más personas en situación de calle a la zona, lo que ha generado una preocupación aún mayor entre los vecinos. Estos individuos consumen bebidas alcohólicas en la vía pública, lo que no solo es perjudicial para su salud, sino que también representa un peligro potencial para la seguridad de los residentes.
La señora Ana, una de las principales afectadas por esta situación, expresó su inquietud diciendo: “El problema es en la calle Volantín casi esquina con la calle Álvaro Pérez y Pérez, ya reportamos al DIF esta situación, pero no la han atendido. Es un riesgo para nosotros ya vivir aquí, estamos expuestos a que nos agredan o en el peor de los casos que maten al señor, porque se envuelve entre las cobijas y ya lo andaban atropellando, pensando que era basura y una colcha tirada.”
La señora Ana también compartió su agotamiento por tener que limpiar constantemente la banqueta, retirar desechos, basura y botellas de vino, y admitió que les preocupa salir de sus viviendas debido a la situación. “Es un señor que está abandonado a su suerte, pero este señor vive en la banqueta y francamente ya me veo afectada porque hace sus necesidades ahí. Tengo que tener las ventanas cerradas porque todo el olor se va para mi departamento. Ya tiene como 6 meses ahí. Ya se llegó al límite, uno limpia la banqueta donde está, pero ya eso se volvió muy constante entre la popó, pipí, restos de comida, botes de caña, cajetillas de cigarro y ahora llega más gente a tomar con él”.
Agencias/Vox Populi Noticias























