Bribie Island, Australia/ Redacción.-
Un joven de 25 años, identificado como Josh Taylor, fue “enterrado vivo” en la arena durante una reunión con amigos en Bribie Island, Australia, el pasado fin de semana.
A pesar de los esfuerzos de quienes lo rescataron, Taylor falleció seis días después en el hospital.
Mientras Taylor y sus amigos cocinaban un cerdo en un pozo de arena en la playa, de acuerdo con testigos presenciales, Taylor se levantó de su silla, perdió el equilibrio y tropezó en un agujero de 1.5 metros de profundidad, provocando que las paredes del pozo se derrumbaran sobre él.
Los amigos y familiares de Taylor corrieron en su ayuda, cavando para liberarlo de la arena. Barry Taylor, tío del joven, mencionó que Josh estaba luchando por su vida en el hospital, y su corazón seguía latiendo.
La familia incluso recurrió a una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe para cubrir los costos médicos, hasta el momento, se han recaudado cerca de 64,707 dólares australianos para la familia de Josh.






















