Carlos Sainz hizo vibrar a sus compatriotas y seguidores de todo el mundo que se encuentran en Barcelona durante el Road Show celebrado en el Paseo de Gracia, actividad previa al Gran Premio de España de este fin de semana.
Junto a los también españoles, Pepe Martí, Mari Boya y el australiano Jack Doohan, el piloto de Ferrari, de quien se dice ya fichó con Williams para la próxima temporada, realizaron los clásicos arrancones y donas que un Road Show obliga, para deleite de los aficionados al deporte motor.

El ex piloto de F1 y embajador de Aston Martin, Pedro de la Rosa, fue el encargado de dar inicio a las actividades sobre las calles barcelonesas, y de acuerdo con medios especializados y locales lo hizo a bordo de un DB12.
Sainz cerró el espectáculo luego de que los pilotos que participaron en él lo hicieron en un orden conforme a su categoría. Boya asaltó primero las calles al ser piloto de la Fórmula 3, luego vino Martí, con su Campos Racing de la F2 que estaba pintado con los colores de Red Bull, la escudería en la que milita el mexicano Sergio Pérez. A continuación, llegó el turno de Doohan, piloto reserva de Alpine, al volante de un E20.
Sainz condujo un F1-75, auto con el que logró su primera victoria en la máxima categoría en 2022 en el GP de Gran Bretaña. Después, junto con Doohan dieron una vuelta en sus respectivos autos con la particularidad de que el español utilizó neumáticos de lluvia para derrapar mejor y hacer mejor las donas.























