En el 50 aniversario del primer título de Björn Borg en Roland Garros, el legendario tenista sueco tuvo el honor de entregar la Copa de los Mosqueteros a Carlos Alcaraz. El joven español derrotó a Alexander Zverev en una intensa final que culminó con un marcador de 6-3, 2-6, 5-7, 6-1 y 6-2, tras 4 horas y 19 minutos de puro espectáculo.
Carlos Alcaraz derrotó a Alexander Zverev
Alcaraz, el más joven en conquistar títulos en tres superficies diferentes en los torneos del ‘Grand Slam’, añade así su primer trofeo de muchos por venir. Con solo 21 años y 35 días, continúa la racha de éxitos del tenis español en la tierra batida de París, acumulando 27 títulos, 18 de ellos en este siglo.
Desde que pisó la pista Philippe Chatrier, la misma que un día fue dominio de Rafael Nadal, Alcaraz mostró su determinación. Comenzando el partido al resto, el murciano aprovechó los nervios de Zverev, quien cometió dos dobles faltas en sus primeros servicios. Este error inicial marcó la pauta del encuentro, con Alcaraz tomando ventaja con una derecha ganadora.

Los nervios se trasladaban de un lado a otro de la red, y aunque Alcaraz cometió algunos errores en su primer servicio, logró recuperarse rápidamente. Zverev, por su parte, intentaba mantenerse en el juego, pero su inconsistencia le pasó factura.
En el quinto parcial, Alcaraz consiguió una crucial segunda rotura y consolidó su ventaja. Aunque dejó escapar algunas oportunidades, cerró el set con determinación. Zverev, frustrado, intentó jugar al límite, pero no logró mantener el ritmo necesario.
El partido avanzó y, aunque Zverev tuvo momentos de brillantez, Alcaraz siempre encontró la manera de responder. En el cuarto set, tras una breve pausa para hidratarse con zumo de pepino, Alcaraz dominó con un contundente 4-0. A pesar de necesitar la intervención del fisioterapeuta por molestias en la pierna izquierda, continuó luchando con tenacidad.
Finalmente, Alcaraz selló su victoria con un set final impresionante, demostrando por qué es considerado el presente y el futuro del tenis. Este triunfo no solo marca un hito en su carrera, sino que también reafirma su posición como uno de los grandes talentos del tenis mundial. Con su victoria sobre Zverev, queda claro que Carlos Alcaraz está destinado a grandes logros en el deporte.























