¿Sabías que el descubrimiento de nuevas especies de dinosaurios no se detiene con los años? Pues cada vez se encuentran fósiles increíbles, todavía más cuando se parecen a animales de la actualidad. Piensa en un dinosaurio que combina la cresta de un casuario con el esbelto cuerpo de un avestruz. Esto es precisamente lo que los científicos han descubierto en la provincia de Jiangxi, China.
Esta especie de dinosaurio, llamado Corythoraptor jacobsi, es una nueva especie de oviraptor que ha dejado a los paleontólogos –quienes analizan los fósiles– impactados. ¿La razón? Su asombroso parecido a una de las aves más enigmáticas de la actualidad: el casuario.
Lo que hace del casuario el ave más peligrosa del mundo
El casuario es un tipo de ave no voladora originaria de los bosques tropicales de Nueva Guinea y Australia. Pueden medir hasta dos metros de altura y pesar setenta kilos, por lo que son consideradas las segundas aves más grandes del mundo –después del avestruz–.
A pesar de que tienen una apariencia inofensiva, pueden eviscerar a un humano con sus garras afiladas, así que no es recomendable que te acerques a ellos o los toques.
Con un carácter agresivo, patadas potentes y garras afiladas como cuchillas, pueden causar heridas graves y profundas, romper huesos o lastimar órganos internos. Generalmente son aves solitarias, pero se vuelven agresivas cuando se sienten amenazadas, y también pueden picotear muy fuerte.
¿Cómo evitar el ataque?
Lo mejor es mantener la distancia y no acercarse a menos de 15 metros, ya que suelen percibir a los humanos y seres vivos en general como una amenaza. Además, evita el contacto visual y muévete lentamente si te encuentras un casuario. De ser así, apártate con calma y sin hacer movimientos bruscos porque esto podría asustarlo.
¿Cuál es su tamaño?
Los casuarios son aves hermosas. Ahora bien, su tamaño puede causar que algunas personas quieran acercarse a tocarlos –como hacen en espacios controlados con los avestruces–. Pero no es recomendable. Si un casuario se acerca, lo mejor es salir de su camino lentamente y dejarlo pasar, no intentar acorralarlo ni tocarlo.
¿Qué hace tan especial al Corythoraptor jacobsi?
Corythoraptor jacobsi no es solo otro dinosaurio en la larga lista de especies descubiertas. Tiene características únicas que lo hacen destacar, como su cresta, cuello largo y cuerpo esbelto:
- Cresta ósea en la cabeza: aunque es similar al casco del casuario, en el caso del Corythoraptor, la cresta es ósea. Mientras que en los casuarios modernos está formada por cartílago y piel.
- Cuello largo: es el doble de largo que su vértebra dorsal. Esto le permitía alcanzar alimentos en lugares altos. –Como los casuarios usan su largo cuello para alimentarse–.
- Cuerpo robusto y patas fuertes: el Corythoraptor –al igual que los casuarios– tenía un cuerpo grande y con patas fuertes. Estos eran ideales para moverse rápidamente y escapar de los depredadores.
- Garras curvas y afiladas: sugieren que podría haber sido un cazador efectivo. De esta manera usaba sus garras para desgarrar carne o trepar árboles.
- Oído interno avanzado: bastante similar al de las aves modernas, así que su oído interno sugiere que tenía una excelente audición y le era útil para detectar depredadores y comunicarse.
En la actualidad, los científicos creen que la cresta del Corythoraptor tenía múltiples funciones, al igual que la de los casuarios modernos. Por ejemplo, considerando que su cresta era ósea, podría haber sido usada para emitir sonidos o señales visuales, facilitando la comunicación entre ellos.
Por su parte, es probable que la usaran como parte de su exhibición durante la temporada de apareamiento. Además, también podría haber servido como una herramienta defensiva contra posibles depredadores o rivales.
Un vistazo al pasado y a la diversidad de los Oviraptores
El descubrimiento de Corythoraptor jacobsi en Ganzhou, China, no solo revela un nuevo dinosaurio fascinante, sino que también sugiere que los oviraptores eran mucho más diversos en esta región de lo que se pensaba.
Los paleontólogos han encontrado múltiples especies de oviraptores en esta área – cada una con características únicas–, lo que indica una rica biodiversidad durante el periodo Cretácico.
Los análisis filogenéticos que se han hecho a lo largo de los años han mostrado que el Corythoraptor también está estrechamente relacionado con los Huanansaurus, otro grupo de oviraptores que habitaban la región de Ganzhou. Este hallazgo proporciona una visión más clara de cómo estos dinosaurios se diversificaron y evolucionaron en este entorno específico.
¿El Corythoraptor comparte ADN con el casuario?
Desde su descubrimiento en 2017, los estudios sobre el Corythoraptor jacobsi han avanzado significativamente. A pesar de que su parecido con el casuario es enorme, análisis detallados han permitido profundizar en su anatomía y genética. Por ejemplo, las garras del Corythoraptor jacobsi eran aún más curvadas y afiladas que las de los casuarios.
Otros estudios –específicamente los de ADN– indican que el Corythoraptor jacobsi podría estar más estrechamente relacionado con los tinamous, un grupo de aves que viven en América del Sur, que con los casuarios.
Sin embargo, con el descubrimiento de nuevos fósiles –que también guardan un parecido con el Corythoraptor jacobsi y el casuario– se estudia si tanto el dinosaurio como el casuario serían descendientes de otra especie. A raíz de estos nuevos fósiles encontrados en China y Australia, se sugiere que hay una relación evolutiva más compleja de lo que se pensaba.
La investigación sobre Corythoraptor jacobsi todavía está en curso, pero lo que se ha descubierto hasta ahora ya está cambiando la comprensión de la evolución de las aves y otros dinosaurios. Algunos fósiles recientes que tienen características similares incluyen:
- Lingyuanosaurus xinqiaoensis: fue descubierto en Liaoning, China, y es un dinosaurio pequeño y emplumado que comparte muchas características –incluyendo una cresta en la cabeza y garras curvas–.
- Friggochthonis magnus: hallado en Victoria, Australia, este dinosaurio de tamaño mediano también presenta una cresta y otras características similares, sugiriendo una relación evolutiva estrecha.
Hasta ahora, el Corythoraptor jacobsi proporciona evidencia de que algunos dinosaurios tenían una sorprendente similitud con las aves modernas, tanto en estructura como en comportamiento. Con cada descubrimiento que surge, se muestra que la línea entre los dinosaurios y las aves actuales es más difusa de lo que se pensaba, y que la evolución es un proceso lleno de sorpresas y complejidades.






















