El ejercicio eleva la temperatura corporal y hacer ejercicio en climas cálidos puede elevarla aún más, de acuerdo con lo establecido por parte de la especialista Alysia Robichau.
“Y no se trata solo de la temperatura que hay que vigilar. Es la humedad, el sol y el ambiente. El calor por sí solo puede hacer que una persona sude más de lo habitual, por lo que es absolutamente necesario pensar en el agua cuando corras en el calor. Y no solo perdemos agua al sudar, también perdemos electrolitos, en particular sodio y potasio”.
La doctora Robichau recomienda hidratarse con electrolitos cuando las temperaturas se acercan o superan los 37 grados.
“Los electrolitos ayudan a garantizar que el agua que bebes vaya a los lugares correctos de tus células donde se puede usar. Si los niveles de electrolitos son bajos, el agua no puede llegar a donde debería. En lugar de hidratarte, el agua que bebes se acumula donde no se necesita. Por lo tanto, es posible que notes manos y pies hinchados o vientre hinchado, pero en realidad no te sentirás hidratado”, explica, Alysia Robichau.
Consejos para hidratarte cuando hace mucho calor afuera:
1. Empieza a correr bien hidratado de antemano, y a sea que estés haciendo ejercicio o no, debes tratar de beber entre ocho y 10 vasos de agua al día, repartidos uniformemente.
2. Ve a dormir hidratado y cambia el café por agua si vas a salir a correr por la mañana. Si eliges correr a primera hora de la mañana, es posible que te preguntes cómo empezar la carrera bien hidratado. Después de todo, has estado dormido y, por lo tanto, no has bebido agua durante varias horas.
3. Lleva agua si vas a correr más de 20 minutos.
Síntomas del golpe de calor incluyen:
Los síntomas que tiene una persona al sufrir un golpe de calor, pueden ser tener una temperatura corporal de 40 grados o más, las cuales son tomadas por un termómetro rectal.
- Confusión repentina o alucinaciones.
- Dificultad para caminar.
- Convulsiones.
- Desmayo.























