Las autoridades sanitarias de Matamoros reportan que, a pesar de la confirmación de varios casos de dengue clásico en una zona densamente poblada, la situación está bajo control. Los líderes comunitarios aseguran que el número de casos es significativamente menor —en comparación con otras áreas urbanas cercanas—.
El Dr. Román Safores Durán, representante de COEPRIS, ha informado sobre la detección de cuatro casos de dengue —transmitidos por el mosquito Aedes aegypti—. En respuesta a esta situación, se ha implementado un cerco sanitario en la ciudad. Se realizan más de 60 inspecciones diarias —enfocadas principalmente en negocios y talleres— para evitar condiciones propicias para la reproducción del mosquito.
Adicionalmente, los dirigentes de las colonias han solicitado fumigaciones extra como medida preventiva; esta solicitud surge tras la alarma generada en las redes sociales. Aunque la situación en Matamoros es más favorable que en la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira —donde enfrentan un grave problema de salud pública— las autoridades no bajan la guardia.
Las acciones de prevención y control continúan de manera constante. La comunidad ha sido llamada a mantenerse informada y a colaborar con las medidas de salud pública; esto incluye mantener limpios los patios y eliminar posibles criaderos de mosquitos —una acción crucial para mantener el dengue bajo control y proteger la salud de todos—.
Con estos esfuerzos combinados, Matamoros busca prevenir un brote mayor de dengue y asegurar el bienestar de sus habitantes. La cooperación entre las autoridades y la comunidad es esencial para lograr este objetivo. Mantener un entorno limpio y libre de cacharros es una de las formas más efectivas de combatir esta enfermedad. La vigilancia constante y la acción proactiva son clave en esta lucha continua contra el dengue.























