En el municipio de San Fernando, alrededor de 7 mil pescadores enfrentan una situación desesperante debido a la crisis pesquera. Por un lado, la sequía está matando a los peces; por otro, la veda del camarón acaba de comenzar, dejándolos sin sustento.
La diputada Marina Ramírez Andrade —representante local— ha expresado su preocupación ante este panorama desolador. Según comenta, muchos pescadores están abandonando sus comunidades —buscando nuevas oportunidades para sobrevivir.
Como presidenta de la Comisión de Pesca del Congreso del Estado, Ramírez Andrade ha solicitado urgentemente apoyo para estas comunidades pesqueras. Destaca que, además de la sequía, la prohibición temporal de la captura de camarón reduce drásticamente las opciones de subsistencia para estos trabajadores.
Esta situación convierte a los pescadores en un grupo extremadamente vulnerable. Sus ingresos han disminuido notablemente debido a la imposibilidad de pescar camarones. “La veda ya está en vigor, y esto agrava aún más los problemas”, señala Ramírez Andrade.
La diputada del Partido Acción Nacional (PAN) ha pedido la realización de un estudio detallado para abordar la problemática de los pescadores. Resalta que muchas comunidades —como Carbonera, Carbonera Norte, Carbonera Sur, Punta de Alambre y Punta de Piedra— están siendo abandonadas. Casas vacías son un testimonio silencioso de esta crisis pesquera, con familias migrando a otras ciudades o intentando cruzar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.
Este éxodo refleja la gravedad de la situación en San Fernando. La diputada Ramírez Andrade continúa abogando por soluciones inmediatas y efectivas para rescatar a estas comunidades y revitalizar su principal fuente de ingresos.























