Cd. Victoria, Tamaulipas. – Con la llegada del poderoso huracán Beryl, clasificado como categoría 5, el administrador de Meteorología Tamaulipas, Jesús Díaz; hace un llamado a la población a no caer en información amarillista que circula en redes sociales.
Advierte a los tamaulipecos sobre el peligro de creer en rumores sin fundamento y enfatiza la necesidad de mantenerse informados a través de fuentes oficiales.
Aún no se puede afirmar que impactará Tamaulipas como lo hizo el devastador huracán Gilberto en 1988, la trayectoria de Beryl es incierta.
Aún no es precisa la ruta del huracán Beryl
En este momento, el futuro de Beryl en el Golfo de México es incierto, por lo que cualquier información que asegure un impacto directo en Tamaulipas es completamente falsa.
Beryl, con vientos sostenidos de 260 kilómetros por hora y ráfagas de más de 300 kilómetros por hora, se encuentra actualmente en el Mar Caribe.
A pesar de su fuerza actual, los expertos pronostican que se debilitará al acercarse a la Península de Yucatán, posiblemente el jueves o viernes de esta semana.

Según el Centro Nacional de Huracanes, podría tocar tierra en el sur de la entidad con categoría 1. Aunque algunos modelos climáticos sugieren que podría desviarse hacia el norte, dejando importantes lluvias en Tamaulipas para el próximo fin de semana.
Ante esta situación, Jesús Díaz reitera que aún es demasiado temprano para determinar la ruta exacta del huracán y la intensidad con la que podría llegar a la región.
En redes sociales, ya circulan memes y publicaciones que comparan la situación con el huracán Gilberto de 1988, generando alarma innecesaria entre la población.
Es crucial que los tamaulipecos mantengan la calma y eviten difundir información no verificada. Los especialistas y autoridades meteorológicas continúan monitoreando de cerca el comportamiento del huracán Beryl, y cualquier actualización se comunicará de manera oficial. Mantente informado a través de canales confiables y sigue las recomendaciones de las autoridades para estar preparado ante cualquier eventualidad.
Este llamado a la calma y a la responsabilidad al informarse es vital para evitar el pánico. La población debe estar preparada, sin caer en el sensacionalismo que solo genera confusión y miedo innecesario.























