El Sindicato Nacional de Telefonistas está gestionando una reunión con Claudia Sheinbaum, la nueva presidenta, y el secretario del trabajo federal. La Unión Nacional de Trabajadores espera que, una vez que Claudia Sheinbaum Pardo asuma el cargo de presidenta de México, se logre un acercamiento. El objetivo es informarle sobre la situación actual de la clase obrera y patronal. Asimismo, buscar los mejores mecanismos para fortalecer a quienes impulsan el país con prestaciones y salarios más justos.

Alfonso Martínez Duque, secretario general del Sindicato Nacional de Telefonistas sección 18, mencionó que muchos organismos sindicales no pudieron aprobar el programa de digitalización de contratos colectivos. Explicó que hay muchos contratos firmados por la misma persona como representante legal ante las autoridades, lo que revela la existencia de sindicatos blandos.
“Como organización, se tiene pensado un acercamiento con la nueva administración, con la nueva presidenta Claudia Sheinbaum, ya que desgraciadamente, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, no hay un representante auténtico del sindicalismo y, si lo hay, no llega al uno por ciento. Por eso debe haber mayor representatividad. Nosotros buscaremos el acercamiento con el nuevo Secretario de Trabajo, no vamos a ir a pelear; vamos a demostrar cómo están actualmente las condiciones para el trabajador y esto es totalmente sano para que sepan cómo están organizados ciertos sindicatos”.
Martínez Duque reconoció que ha habido beneficios para los trabajadores, especialmente en el aumento del salario mínimo, algo impensable en gobiernos anteriores. Sin embargo, cree que aún es necesario apoyar a las organizaciones sindicales auténticas; no a aquellas que surgen de la noche a la mañana, donde la clase obrera no conoce a sus líderes.
“Por eso se tuvo que llevar a nivel nacional la autenticación de los sindicatos. Nosotros cumplimos con esos requisitos ante notario, pero muchos sindicatos no lo lograron. Desconocemos los motivos, pero hay algunos líderes o seudolíderes a quienes no les convenía a sus intereses personales porque estaban más del lado del patrón que de los trabajadores. Es una de las cosas que aún falta, que se vea más apoyo hacia los trabajadores sindicalizados y organizaciones que han sido relegadas”.























