Este jueves dio inicio en Tamaulipas la temporada de cacería deportiva de paloma de ala blanca, la cual atrae a la entidad a cazadores nacionales e internacionales que buscan practicar la caza de palomas y aves migratorias.
El director de promoción turística de Tamaulipas, Ricardo Vilet Alderete, explicó que durante esta temporada el municipio de Abasolo sobresale al ser un punto especial y específico donde, cada año en el mes de agosto, la localidad y la región viven la temporada de caza de la paloma ala blanca, la cual concluye en octubre, y donde los turistas cinegéticos dejan una buena derrama económica.
«Y justamente Abasolo, esta zona donde está el rancho hotel Ala Blanca, da espacio a todas estas personas cazadoras que ya tienen a Tamaulipas como un punto ideal y específico, y que cada año nos están visitando».

El funcionario anticipa una afluencia de visitantes de estados vecinos como Nuevo León, San Luis Potosí y el Valle de Texas. Ellos conocen el potencial de Tamaulipas en producir estas aves, que pueden cazar cumpliendo las normas de los organismos de vida silvestre.
«Entonces Abasolo, que está tan cerca de Ciudad Victoria, tiene la cascada, tiene las delicias que no solo tiene para caza y pesca, y en esta temporada van a ver cómo van a converger estos dos rubros en el tema de los vacacionistas, y ahora en el calendario ya está la caza de ala blanca».
La caza deportiva en Tamaulipas ha logrado una significativa recuperación después de algunos años de permanecer inactiva. Se espera que este año aumente el número de cazadores aficionados a la cacería de aves que se reproducen en esta región del estado.
La norma oficial consigna que los cazadores pueden tener un límite de posesión de hasta 95 piezas de paloma ala blanca. La misma cantidad de huilota, y hasta 30 piezas de la denominada “paloma de collar”.























