Lando Norris, quien partió desde la pole, logró defender su posición al inicio, pero fue superado rápidamente por su compañero Oscar Piastri y por Charles Leclerc en una de las primeras curvas, lo que lo dejó en desventaja durante el resto de la carrera.
El equipo Ferrari optó por una estrategia diferente a la de McLaren, Mercedes y Red Bull, realizando una sola parada en boxes.
Comenzaron con neumáticos de compuesto medio y cambiaron al duro para llegar al final de la carrera. Leclerc manejó sus neumáticos de manera impecable, aprovechando las paradas de sus rivales para consolidarse en la primera posición.
Carlos Sainz escoltó a Leclerc por gran parte de la carrera, pero en los últimos diez giros, los McLaren de Piastri y Norris lo superaron, dejándolo fuera del podio.
Por su parte, Red Bull no pudo mostrar un buen ritmo, con Max Verstappen terminando en sexto lugar y ‘Checo’ Pérez en octavo. Incluso Verstappen se vio afectado por una mala parada en boxes, aunque nunca estuvo realmente en la lucha por la victoria en Monza.
Así, Ferrari y Charles Leclerc capitalizaron los errores de sus rivales, incluyendo una mala entrada al pit lane de Lando Norris, y una estrategia subóptima por parte de Red Bull, para llevarse la victoria en casa.