Las cooperativas pesqueras de Matamoros están dando pasos firmes hacia la certificación del ostión, un proyecto que podría transformar la economía local. En esta etapa, los pescadores están eligiendo el área ideal para la siembra y evaluando la calidad del agua para garantizar un producto de alta calidad.
“Mientras que también hemos estado monitoreando que las aguas estén sin ninguna contaminación, gracias a Dios hasta el momento todo ha salido favorable, ya la semana que entra van a la Cofepris en México para que dictaminen el producto”.

Hugo González Salinas, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras del Norte de Tamaulipas, informó que son tres cooperativas las que están activamente involucradas en este ambicioso proyecto. El proceso incluye la instalación de costales para la siembra en un polígono previamente seleccionado. Allí, el monitoreo constante de la pureza del agua es clave.

Las cooperativas pesqueras de Matamoros participantes ya cuentan con permisos oficiales, lo que agiliza el inicio del cultivo del ostión.
“Hasta el momento somos las cooperativas que tenemos permiso de ostión, las que el gobierno eligió para que empezáramos a hacer el proyecto de cultivo de ostión, que ya tienen un poquito de experiencia y que tenemos un permiso autorizado, que eso nos demoraría un poquito menos”.
El proyecto no solo avanza con buen ritmo. También se espera la visita del gobernador Américo Villarreal o del subsecretario de Pesca, Jorge Montañer, para formalizar el inicio del programa.
“Ya van a empezar a comprar los costales que son los que se van a sembrar, los flotadores que son los que vamos a usar y las capacitaciones, más que nada, a pesar de que tenemos el conocimiento de la ostión, nos van a dar la capacitación porque es la primera vez que lo vamos a cultivar”.
Desde el inicio, la Federación ha liderado el proceso, desde la recolección de muestras hasta la gestión de permisos.
“El objetivo es darles un valor agregado a nuestros productos con una certificación, una ostión que ahorita podemos vender en un peso por pieza, pues lo podríamos llegar a vender hasta 10 pesos, entonces eso viene a ayudar a la economía del pescador”.























