Más de 48 horas han pasado desde que Graciela Alfaro fue víctima de un intento de feminicidio en Tehuacán, Puebla. La mujer de 32 años fue atacada por su pareja, José Ángel ‘N’. Según las primeras investigaciones, la agredió mientras ella se dirigía al trabajo. El ataque incluyó un golpe con una piedra en la cabeza y múltiples lesiones con un arma blanca en el cuello.
El pasado 4 de noviembre, Graciela fue interceptada por José Ángel, quien la golpeó en la cabeza y, no conforme con ello, la hirió repetidamente con un arma blanca. Para salvar su vida, Graciela fingió estar muerta, lo que hizo que su agresor se detuviera y se marchara, pensando que había cumplido su objetivo. Con sus últimas fuerzas, ―ella logró levantarse―, dejando un rastro de sangre y pidiendo ayuda a los vecinos.
A pesar de sus heridas, Graciela pudo describir a su agresor. Dio detalles de su identidad y la relación familiar que compartían, ya que es el padre de sus cuatro hijos. Gracias a esta información, los vecinos alertaron a las autoridades, quienes detuvieron a José Ángel minutos después del ataque.
Graciela fue atendida por paramédicos y trasladada al Hospital General de Tehuacán, donde permanece en estado delicado. Sus familiares manifestaron su preocupación por la falta de información sobre la investigación, ―acusando a la Ministerio Público―, Ana González, de no proporcionar detalles sobre la carpeta de investigación.
Los allegados de Graciela exigen que la Fiscalía General del Estado de Puebla actúe y considere el caso como un intento de feminicidio, y piden justicia para que el agresor no quede en libertad y reciba la sentencia correspondiente según la ley.























