Ruanda, Tailandia, Argentina y Turquía están en la mira para convertirse en las nuevas sedes de la F1, compitiendo por regresar al codiciado calendario de grandes premios y ampliar el alcance de este deporte más allá de su tradicional epicentro europeo.
Aunque el Acuerdo de la Concordia establece un límite de 25 carreras por temporada, la realidad ha demostrado que 24 es el máximo que los equipos pueden manejar razonablemente. Esto obliga a las sedes europeas a entrar en un sistema de rotación para dar paso a estos mercados emergentes que buscan posicionarse en la Fórmula Uno.
Rotación en el calendario de la f1 abre paso a nuevas sedes internacionales
El interés por expandir la F1 no es nuevo. En los últimos años, se ha especulado sobre el regreso de Sudáfrica y hasta se exploraron posibles circuitos urbanos en Barranquilla, Colombia, para un hipotético Gran Premio del Caribe. Además, Arabia Saudita ha mostrado interés en albergar un segundo evento en su territorio.
“Arabia Saudita es un mercado muy grande y tenemos una economía muy fuerte, así que la idea de tener dos carreras en Arabia Saudí es factible. No me sorprendería que Arabia Saudita albergara dos carreras en un futuro próximo. No sabemos si sería práctico y factible para la dirección de la Fórmula 1 y los equipos, pero hemos construido este circuito de Jeddah para que dure”, comentó un representante del país.
Zak Brown, director ejecutivo de McLaren, también expresó su opinión sobre el tema: “En cuanto al calendario, creo que 24 es el máximo. Como he dicho antes, creo que tal vez tener 20 carreras fijas y ocho carreras que rotan cada dos años para que podamos seguir creciendo el deporte, porque definitivamente hay demanda. Si pudiéramos estar en 28 mercados, sería fantástico. Pero creo que sólo podemos hacerlo 24 veces al año”.
Entre las pistas que podrían entrar en la rotación destacan Barcelona, Spa e Imola. En el caso de Barcelona, se evalúa la posibilidad de organizar un evento no anual bajo un nuevo nombre, siguiendo un modelo similar al del Gran Premio Emilia Romagna en Imola, siempre y cuando se asegure suficiente inversión local.























