Para la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tamaulipas se anticipa un año complicado debido a varios factores económicos. Entre ellos, el posible aumento de aranceles y el salario mínimo en la frontera, así como el escaso presupuesto destinado a obras de infraestructura.
Pablo Haro Panduro, presidente de la CMIC en Tamaulipas, señaló que —a pesar de las dificultades previstas— los integrantes del organismo empresarial mantienen una postura positiva.
“Sostenemos una buena relación con los tres órdenes de gobierno, la iniciativa privada estatal y nacional, dentro de los complicado vemos el lado positivo, estamos participando en licitaciones públicas y esperamos continuar así, ese es nuestro propósito de este año”.
El dirigente explicó que trabajan en conjunto con el Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Física y Educativa (ITIFE). Además de realizar gestiones con la directora nacional de lo que fue la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para abordar el presupuesto asignado al estado. Sin embargo, reconoció que los recursos destinados a obras siguen siendo limitados.
“Aunque es un recurso pobre, vamos hacer propósitos, lamentablemente hay poco presupuesto destinado a obras, y todavía debemos como industria de la construcción qué aportar el 7 %”.
Por su parte, Haro Panduro enfatizó que el aumento de aranceles y del salario mínimo en la frontera afecta significativamente a la industria de la construcción. Asimismo, existe preocupación entre quienes laboran en el mantenimiento de maquiladoras. Temen que estas puedan reubicarse al centro del país o regresar a Estados Unidos.
Por Yenni García Escobar























