La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la reforma que busca fortalecer la soberanía nacional. Con 417 votos a favor y 36 en contra, la iniciativa avanza, estableciendo penas más severas para quienes se dediquen al tráfico ilegal de armas.
Los diputados dieron luz verde a las reformas al artículo 19 y las adiciones a los párrafos del artículo 40 de la Constitución, con el objetivo de reforzar la soberanía del país. Los votos en contra vinieron únicamente del PRI.
Por su parte, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, explicó que la reforma tiene como propósito proteger al país de agresiones, invasiones o perturbaciones. Tanto de carácter armado como político.
“Este es un escudo contra posibles amenazas, ya sean golpes de Estado o intromisiones extranjeras”, comentó.
El diputado del PRI, César Israel Damián Retes, se mostró crítico de la reforma y la calificó como un agravio a la Constitución.
“Es un populismo constitucional, es mera politiquería. Si realmente les importa la soberanía, ¿dónde está el Estado cuando secuestran, violan y matan mujeres? ¿Por qué no hace nada en los territorios donde domina el narcotráfico?”, cuestionó.
Por otro lado, Carlos Alberto Puente Salas, del Partido Verde, defendió la reforma, citando logros relacionados con los esfuerzos para frenar el tráfico de armas. Destacó el decomiso de más de 7 mil armas de fuego, de las cuales el 75 por ciento provienen de Estados Unidos. También mencionó la reducción del 15 por ciento en homicidios dolosos entre octubre de 2024 y febrero de 2025. Y, por igual, el incremento de detenciones por delitos de alto impacto.
Reforma para fortalecer soberanía nacional avanza en Diputados; oposición insatisfecha
Desde el PAN y Movimiento Ciudadano, —se expresó preocupación por la medida—, señalando que, aunque apoyan la defensa de la soberanía. Consideran desproporcionadas las penas, especialmente la prisión preventiva oficiosa en ciertos casos.
—Es importante señalar, que esta reforma fue impulsada luego de que Estados Unidos y Canadá calificaran a los cárteles mexicanos como terroristas, aunado también a las operaciones aéreas estadounidenses cerca del espacio aéreo mexicano—.























