A unas semanas de la elección del 1 de junio, el abogado Carlos Enrique Odriozola se enfrenta a una contienda que, según él, no ofrece condiciones iguales para todos los candidatos. Con el número 57 en las boletas, busca ser electo como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en un proceso donde 3 mil 422 aspirantes competirán por 881 cargos en el sistema judicial del país.
Te puede interesar: Morena alcanza casi cinco millones de afiliados en lo que va del 2025
Para Odriozola, la carrera ha sido cuesta arriba. Reconoce que apenas ha podido ejercer un 15 % del tope de gasto permitido para campaña, y señala una diferencia marcada entre quienes ya tienen exposición y estructuras de apoyo, y quienes, como él, apenas comienzan a visibilizarse.
“No hay un piso parejo, no todos estamos partiendo de la misma base.”
¿Qué dice el abogado sobre las condiciones en la elección judicial?
A pesar de las dificultades, asegura que su estrategia comenzará a tomar fuerza nacional en las próximas semanas, gracias a invitaciones que ha recibido de diferentes estados del país. Sin embargo, lamenta que la queja formal que presentó al INE para exigir condiciones más equitativas aún no ha tenido respuesta.
Con más de 30 años de experiencia como abogado litigante, tanto en tribunales como en la propia Corte, Odriozola subraya que no todos los perfiles cuentan con la misma trayectoria, pero tampoco con las mismas oportunidades.
Además, apunta que el desinterés ciudadano y la falta de información sobre el proceso también son parte del reto:
“Veo a la gente con mucho desánimo. No tienen confianza en el proceso. No hay suficiente información o incluso comprensión de lo que se está votando, a pesar de su importancia.”
“No participar es entregar la Corte a las estructuras.”
Más allá de los obstáculos, Odriozola tiene claro qué quiere hacer si llega al máximo tribunal. Plantea formar un equipo a través de concurso público, con paridad de género y enfoque en derechos humanos. Además de garantizar que las sentencias sean claras, comprensibles y se cumplan.
También se compromete a brindar trato equitativo a todas las partes que lleguen al tribunal. Evitando favoritismos o privilegios hacia ciertas posturas, con el objetivo de fortalecer la confianza en el sistema judicial.
Su principal motivación, dice, es el impacto que puede tener la Corte en la vida cotidiana de la ciudadanía:
“Al menos 40 tesis de jurisprudencia en temas de derechos humanos logradas mediante litigio estratégico” respaldan su trayectoria.
Mientras sigue en campaña, Odriozola insiste en que la participación ciudadana es clave para que la Corte responda verdaderamente al interés público.























