La reciente decisión de prohibir la venta de alimentos chatarra en las escuelas de Tamaulipas está generando graves problemas económicos para los planteles. Especialmente, por el cierre de las cooperativas concesionadas. Así lo expresó Miguel Ángel Tovar Tapia, presidente de la Sociedad Estatal de Maestros y Padres de Familia.
“Las cooperativas que estaban concesionadas pagaban una renta a la dirección escolar y ahora ya no van a tener ese ingreso”.
El también docente agregó que esta situación traerá consigo varios problemas adicionales. Pues el dinero que se obtenía de las cooperativas se usaba para comprar material para la oficina, limpieza y otros insumos básicos.
“Las cooperativas estaban aportando recursos importantes para el funcionamiento de las escuelas”, destacó.
Ante la falta de ingresos por la eliminación de las cooperativas, las direcciones de las escuelas buscarán otras formas de obtener ese dinero perdido.
“¿Qué va a venir a sustituir el aspecto económico? Seguramente va a ser el aumento de la cuota voluntaria escolar”.
Muchas escuelas se verán obligadas a organizar más eventos como kermeses o rifas para compensar las pérdidas. Así lo anticipó el líder de Maestros y Padres de Familia.
“Se tiene que recuperar ese dinero que ya no va a entrar por concepto de renta de las cooperativas”.
Sin embargo, lo más preocupante sobre la prohibición de alimentos chatarra en las escuelas de Tamaulipas. Es que el aumento de las cuotas o la venta de boletos para actividades escolares afectará directamente a los padres de familia.
“Los que van a terminar pagando son los padres, que ya enfrentan una carga económica mayor”.
Por José Saldaña























