Todo parecía venirse abajo para el comercio de ganado mexicano. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos, encabezado por Brooke Rollins, había lanzado una amenaza sería: si México no cooperaba para combatir el brote gusano barrenador, pondrían aranceles a las importaciones de ganado.
Pero este lunes hubo buenas noticias. El Gobierno de México informó que “abordó satisfactoriamente las medidas” para contener y erradicar el brote del temido insecto “juntos” con Estados Unidos. Así lo dio a conocer Julio Berdegué, secretario de Agricultura.
“Hoy tuve una excelente plática con la secretaria de Agricultura de los Estados Unidos, la señora Brooke Rollins. Se abordaron satisfactoriamente las medidas que son de interés de ambos países para seguir trabajando juntos en contener y erradicar el gusano barrenador del ganado”, compartió el funcionario en su cuenta de X.
Tras tensión por posible cierre de exportaciones, ambos países pactan eliminar el brote de gusano barrenador juntos
Desde el lado estadounidense, Rollins también confirmó que ambas naciones lograron una “buena resolución”, aunque, eso sí, no soltó ningún detalle sobre el acuerdo. Todo esto ocurrió luego de que el sábado, la propia Rollins lanzara una advertencia: Estados Unidos podría detener las importaciones de ganado mexicano si México no aceptaba que aviones norteamericanos volaran para combatir el brote de gusano barrenador.
Ese mismo lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “un exceso” la petición de Estados Unidos. Aclaró que México sí estaba dispuesto a colaborar, pero dejando claro que no aceptaría imposiciones. La mandataria también destacó que el Gobierno ya trabaja en el tema con acciones en la frontera sur, donde apareció la plaga inicialmente.
No es la primera vez que la crisis golpea. En noviembre pasado, Estados Unidos ya había suspendido temporalmente las compras de ganado mexicano por este mismo problema. Incluso se reportó la muerte de una mujer de 77 años en Chiapas, causada por una miasis provocada por el brote de gusano barrenador.
En medio de toda esta tensión, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió que un cierre de exportaciones golpearía duro a la economía rural mexicana. También afectaría a los consumidores estadounidenses, pues habría menos carne y los precios se dispararían.
“Confiamos en que, mediante la coordinación técnica y diplomática, seguiremos avanzando en la protección de la sanidad animal, el bienestar de los productores y la continuidad del comercio”, subrayó el CNA.
Y no era un asunto menor: en el ciclo 2023-2024, las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos crecieron un 37.8 %, alcanzando la cifra de 1.3 millones de cabezas, según el Senasica.























