En Ciudad Victoria, tirar el agua como si nada ya no es cosa menor. La COMAPA va en serio y empezó a supervisar a negocios y casas para evitar que sigan derrochando el vital líquido. Fernando García Fuentes, gerente del organismo, explicó que no pueden permitir el mal uso del agua, sobre todo ahora que el semáforo está en amarillo.
“Todavía no se presenta una crisis como la vivida en junio del año pasado, pero el agua se agota, y con este cambio del color en el semáforo se obliga a implementar medidas preventivas para su cuidado”.
El funcionario avisó que, si alguien se pasa de listo, la multa podría ir desde los 3 mil 500 pesos y subir si la cosa es más grave. Además, quienes reincidan o desperdicien a lo grande podrían quedarse sin agua unos días. Así de directo.
“Lo que queremos es que no se desperdicie el agua, que nadie haga mal uso del recurso porque nos lo estamos acabando”.
García Fuentes explicó que ya iniciaron revisiones en negocios. Empezarán por los autolavados, que deben demostrar que reciclan y cumplen con el cuidado del agua en Ciudad Victoria. También se pondrán las pilas con los hogares. Si alguien hace mal uso del recurso, también podría ser sancionado. La idea es clara: cuidar cada gota antes de que vuelva la crisis del año pasado.
Por José Saldaña























