Después de casi tres décadas de promesas sin cumplir, el proyecto del ducto que enviará agua tratada desde Nuevo León hacia Tamaulipas finalmente tomó rumbo. La iniciativa ya fue registrada ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), lo que permite avanzar hacia su financiamiento.
Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos en Tamaulipas, explicó que este ducto busca resolver uno de los conflictos más tensos entre ambos estados: el reparto del agua.
“En (Nuevo) Laredo dijo la Presidenta: ‘es caro traer agua del Pánuco, pero este proyecto (emisor), sí lo vamos a explorar’”, citó Quiroga.
La obra está pensada para beneficiar a los agricultores tamaulipecos, como compensación por la operación de la presa El Cuchillo, principal fuente de abastecimiento para Monterrey. El ducto también eliminaría los polémicos trasvases de agua potable, que generan fricciones cada año.
El recorrido del ducto será de 130 kilómetros, desde la planta tratadora Dulces Nombres en Pesquería, Nuevo León, hasta la presa Marte R. Gómez, en Tamaulipas. No se requerirán bombas, ya que el agua bajará por gravedad aprovechando la pendiente del terreno.
El costo estimado del proyecto es de 9,500 millones de pesos, y permitirá transportar 8,000 litros por segundo de agua residual tratada para riego agrícola. Este plan se incluyó en el acuerdo de 1996 firmado por Tamaulipas, Nuevo León y Conagua, en el que se definió que el Gobierno federal es responsable de llevarlo a cabo.
Actualmente, Hacienda analiza los detalles del proyecto del ducto de agua tratada de Nuevo León a Tamaulipas. En agosto pasado, Agua y Drenaje de Monterrey ya había ingresado la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) necesaria para avanzar.
“Estaré en la Ciudad de México para tratar este tema con funcionarios federales, entre ellos de Hacienda”.
Con el visto bueno del Gobierno federal, el ducto podría convertirse en una solución concreta al conflicto hídrico del norte del país.
Por Jordan Espinosa























