Después de más de once años trabajando en distintas áreas del sistema de justicia, Maribel Garrido Martínez quiere dar el siguiente paso: convertirse en jueza de Oralidad Penal en el Primer Distrito Judicial de Tamaulipas. Durante una entrevista, compartió su motivación principal:
“Cuento con los conocimientos necesarios y la experiencia para desempeñar el cargo de juzgadora, pero sobre todo con la calidad humana y calidez que la sociedad necesita”.
Su formación académica la respalda: es licenciada en Derecho, tiene una maestría en Derecho Procesal Penal enfocada en juicios orales, una especialidad en Juicio de Amparo. Además de múltiples diplomados y cursos de actualización. Para Maribel, el reto más importante es ganarse la confianza de una ciudadanía que, dice, ya no cree en las instituciones.
“Espero ganarme la confianza de la sociedad, que como es bien sabido ha sido fracturada por mucho tiempo y ha sembrado una total desconfianza en la impartición de justicia”.
Entre sus principales compromisos está acercar la justicia a la gente de forma rápida y entendible. Finalmente, aseguró que sus decisiones se tomarán con base en la ley y el respeto absoluto a los derechos humanos. Maribel no solo quiere ser jueza de oralidad penal en Tamaulipas. Quiere ser la clase de jueza que la gente necesita: clara, justa y cercana.
“Me comprometo a hacer una justicia pronta y expedita para evitar retrasos, agilizar trámites y simplificar procedimientos, así como utilizar un lenguaje claro y sencillo y evitar tecnicismos. Dictaré resoluciones justas, apegadas a la legalidad y en respeto a los derechos humanos, refrendando mi compromiso con la sociedad”.
Por Lupita Domínguez González























