Liam Lawson se reencontró con su ritmo y confianza en Racing Bulls de la Fórmula 1. Tras un inicio complicado en Australia y China, el neozelandés dejó atrás el asiento de Red Bull y regresó a su equipo hermano, con la esperanza de retomar su racha positiva poco a poco.
Y vaya que el cambio surtió efecto, pues no solo los resultados hablaron por sí mismos —al terminar quinto en la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Japón— sino también el estado de ánimo de Lawson, quien lució mucho más relajado.
“Fue un buen día. Es agradable conducir en Suzuka de nuevo. Creo que la ventana que tienen los chicos en este momento es muy, muy buena. El coche ha sido rápido hasta ahora esta temporada, así que espero que podamos replicarlo”, comentó el piloto de Racing Bulls.
La buena onda también se notó fuera de la pista, con el apoyo constante para Liam Lawson de su equipo en la Fórmula 1.
“Todo el mundo ha sido muy, muy positivo. Incluso desde la semana pasada, Laurent estaba directamente al teléfono y muy, muy positivo, diciendo todas las cosas que necesitaba escuchar, yendo a ver a todos en la fábrica, y obviamente ayer entrando también en el paddock”, agregó Lawson.
Pero no fue solo él quien sorprendió en Suzuka. Su compañero, Isack Hadjar, también demostró estar a la altura, marcando una vuelta competitiva que lo dejó en el tercer puesto, a solo 4 décimas de los McLaren. El ritmo del auto de RB promete mucho para el resto del fin de semana.























