Después de varios días de calor y viento, la lluvia por fin se dejó caer entre domingo y lunes en algunas regiones del norte de Tamaulipas, dejando cerca de una pulgada de agua que cayó como anillo al dedo para los cultivos que ya pedían a gritos un poco de humedad.
Así lo dio a conocer Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Regional Agrícola, quien explicó que en Río Bravo se acumuló media pulgada de lluvia, mientras que en Valle Hermoso la cantidad fue un poco más generosa. Estas lluvias en el norte de Tamaulipas, ayudaron a que las plantas respiraran mejor, sobre todo porque venían aguantando altas temperaturas y fuertes rachas de viento que las tenían estresadas.
Pero no todo fue buena noticia: en San Fernando la lluvia se hizo del rogar. Según Salinas Sánchez, allá no cayó ni una gota, lo que tiene preocupados a los productores que siguen atentos a los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional con la esperanza de que esta semana sí les toque su parte.
El gerente también comentó que estas primeras lluvias levantaron el ánimo de los agricultores que tienen planes de sembrar ajonjolí, como parte de un programa de rotación de cultivos. Antes de cerrar, Salinas lanzó una recomendación muy clara. Los productores deben vigilar sus parcelas, porque estas condiciones favorecen la presencia de plagas. Y pidió no confiarse y acercarse con técnicos agrícolas para saber cómo manejar el tema sin dañar los cultivos.
Por Jorge Capetillo























