En Tamaulipas ya se puso en marcha un cambio que promete transformar cómo nos movemos en camión. El subsecretario José Armando Lara Valdés confirmó que arrancaron las primeras acciones del programa de modernización del transporte público en Tamaulipas.
Este nuevo sistema no solo busca hacer más eficiente el cobro del pasaje, también quiere aumentar la seguridad de quienes suben a las unidades y de quienes caminan por las calles. Las unidades ahora cuentan con cámaras de vigilancia, GPS y el sistema de prepago.
“Es un paquete que está incluido dentro del sistema de conteo o de peaje. Lleva unas barras a la entrada del autobús, pero ahora se está complementando con cámaras, lo que le llaman cuenta cocos, que contabilizan a las personas que entran”.
El funcionario explicó que las cámaras no van solo por dentro. También están colocando equipos por fuera para que el mismo camión pueda grabar lo que ocurre en la calle durante el recorrido. La idea es que estos camiones sean una especie de vigilantes rodantes. Hasta ahora, ya hay al menos 60 unidades en Ciudad Victoria que están operando con este esquema. En concreto, se trata de tres rutas: la 12, la 17 y la 7.
“Tengo tres rutas: la 12, la 17 y la 7. Casi todas salen del centro de la ciudad y toman la calle Ocho y alguna parte del bulevar Tamatán”.
Aunque pareciera que es obra del gobierno, en realidad este proyecto lo están financiando los propios concesionarios, con ayuda de los proveedores, quienes están dando facilidades para el pago. Así se está logrando la modernización del transporte público Tamaulipas.
“Es el que está asumiendo el financiamiento. Este paquete ronda entre 70 y 80 mil pesos; como 50 mil del sistema de prepago y unos 30 mil de las cámaras”.
Este esfuerzo de modernización viene ligado al reciente aumento en la tarifa del transporte. Es un acuerdo que se hizo con los transportistas para mejorar el servicio, cambiar las unidades más viejas y pasarse al sistema sin efectivo.
“Es parte del compromiso de cambiar la imagen de las unidades, sustituir las más viejas, y emigrar al sistema de prepago”.
Por Lupita Domínguez González























