Galilea Montijo, una de las conductoras más reconocidas de la televisión mexicana, habló con sinceridad sobre la vida de su hijo Mateo.
A sus 50 años, sigue muy presente en la vida de su hijo Mateo, fruto de su relación con Fernando Reina.
¿Qué dijo Galilea Montijo sobre su hijo Mateo y su primer amor?
Uno de los momentos más difíciles que ha vivido como madre fue cuando Mateo le dijo que quería irse a vivir con su papá a Acapulco.
Aunque en un principio se sintió devastada y pensó que había fallado, Galilea entendió que era parte del crecimiento de su hijo y decidió apoyarlo en su decisión.
Su compromiso con Mateo no termina ahí. A sus 13 años, el joven ya tiene sueños deportivos, y recientemente participó en visorías con los Pumas, buscando integrarse a las fuerzas básicas del club. Galilea, orgullosa, lo acompañó durante todo el proceso y no dudó en compartir su emoción en redes sociales.
Además del fútbol, Mateo también está explorando su vida social, y al parecer, está viviendo lo que podría ser su primer amor. Se le ha visto en varias ocasiones con la joven actriz Tania Nicole, con quien tiene una estrecha amistad. Galilea ha acompañado a ambos en varias salidas, incluida una al concierto del cantante Quevedo, donde también estuvo presente Isaac Moreno, actual pareja de la conductora.
Sobre la relación entre Mateo y Tania, Montijo ha sido muy clara y comprensiva:
“Son niñitos, los dos están igual de chulos, se gustan mucho, pero pues, ha de ser de esos primeros amores que tiene”.
Tania Nicole, quien también tiene 13 años, ha estado en el medio artístico desde pequeña. Estudió en el CEA de Televisa y ha participado en producciones como Golpe de Suerte, La CQ y Papás por conveniencia. También ha probado suerte como modelo y es una figura activa en redes sociales.
La química entre ambos adolescentes es evidente, y aunque las redes ya bromean con que Galilea será “suegra”, ella se lo toma con humor y ternura:
“Ella es una niña preciosa, es una tipaza, se llevan increíble, se parecen mucho, tienen la misma edad, los dos tienen 13 años, son unos bebés […] ¡ah no sí claro, estate quieto, apenas tiene 13 años!”.
Con una actitud abierta y amorosa, Galilea demuestra que más allá de los reflectores, ser mamá sigue siendo su mayor papel.























