El parque ecológico Los Troncones, ese rincón verde que muchos en Ciudad Victoria, Tamaulipas visitan los fines de semana, ya no luce tan bien como antes. Y no es por falta de mantenimiento, sino por el paso constante y sin control de razers, motos y camionetas todo terreno, que han dejado huella. Literalmente, en la zona alta conocida como Vicente Guerrero.
Ante este problema, ya trabajan en un plan para poner orden. La idea, asegura, no es cerrar el paso, sino cuidar lo que queda. Así lo anunció el vocal ejecutivo de la Comisión de Parques y Biodiversidad de Tamaulipas, Eduardo Rocha Orozco.
“Queremos establecer controles sin afectar a los propietarios. No se trata de prohibir, sino de preservar”.
Aunque el área todavía no está oficialmente bajo su administración. Ya hay acercamientos con vecinos, ejidatarios y colectivos civiles que también están preocupados por la situación. Por eso están preparando una propuesta formal para que la dependencia pueda involucrarse más activamente en el manejo del lugar. Con esto, podrían ofrecer asesoría técnica y empujar mejoras como nuevas luminarias, mantenimiento de cabañas y, sobre todo, un orden en el ingreso de vehículos.
La propuesta para Los Troncones en Tamaulipas, incluye definir accesos, instalar señalética, fijar horarios y garantizar el mantenimiento de las zonas más afectadas. Porque Los Troncones no es solo para correr o andar en cuatrimoto: también es hogar de animales silvestres como el ocelote y el jaguarundi.
“Vamos a entrarle con todos los compañeros para tener más control en estos sitios turísticos. La idea es establecer accesos regulados, sin afectar a los dueños que necesitan llegar a sus solares”, recalcó.
De hecho, algunos vecinos ya se están adelantando y han empezado a colocar portones y aplicar sus propias medidas de control. Esta acción es solo una parte de una estrategia más amplia que ya se aplica en otras Áreas Naturales Protegidas y hasta en playas, donde se han restringido automóviles y se han ordenado las rutas de vendedores ambulantes para evitar daños mayores al medio ambiente.
Por Lupita Domínguez González























