En plena calma legislativa, el diputado federal Carlos Enrique Canturosas Villarreal soltó una señal que encendió las alertas: podría haber un periodo extraordinario de sesiones en el Congreso. No lo dijo como algo seguro, pero dejó la puerta abierta. Aclaró, eso sí, que no es él quien toma la decisión definitiva.
“Les puedo adelantar que seguramente, a consecuencia de reuniones que tenga la Junta de Coordinación Política, en donde están representadas todas las fuerzas políticas, es probable que se convoque”.
El tamaulipeco explicó que, de manera informal, ya se comenta entre pasillos que ese periodo extraordinario Congreso, serviría para revisar seis dictámenes enviados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Entre los temas que podrían entrar al debate destaca uno muy delicado: las desapariciones en México, un asunto urgente y de fuerte peso social.
“Está seguramente esta ley, la dictamina el Senado de la República y posteriormente pasa con nosotros”.
También aclaró que no solo ese tema podría llegar a la agenda. La fecha tentativa ronda entre junio y julio, aunque el margen legal se extiende hasta agosto. En ese lapso, aun en receso, el Congreso podría activarse si así lo acuerdan los partidos.
“Y hay otros temas más que se pudieran acumular”.
Mientras tanto, la Junta de Coordinación Política afina detalles. Será ese órgano el que tenga la última palabra sobre si se abre o no este espacio legislativo especial. Así lo dejó claro Carlos Canturosas, quien sigue de cerca lo que se cocina al interior del Congreso.
Por Lupita Domínguez González























