La reciente decisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de reducir de 5 a 3.5 por ciento el impuesto a las remesas provocó opiniones divididas entre integrantes del Senado mexicano.
Para algunas, como Guadalupe Murguía del Partido Acción Nacional (PAN) y Alejandra Barrales de Movimiento Ciudadano (MC), se trata de un paso adelante. Sin embargo, Carolina Viggiano, senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue tajante al considerar que no hay nada que celebrar.
“Nos parece absurdo que el gobierno mexicano, en voz del embajador, y también de la presidenta, celebren esto como un logro; realmente nos parece un fracaso. Esto tiene un impacto serio en la economía de las familias mexicanas”, afirmó Viggiano.
La legisladora también recordó que en el sexenio pasado, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador presumía el envío de remesas como un logro propio. Todo ello, sin admitir que también reflejaban la falta de empleos en el país.
“Cómo es posible que puedan celebrar eso; nos parece una actitud mediocre, conformista, decir que lograron algo porque ya no va a ser el 5, sino 3.5, nos parece que no hay motivo para celebrarlo”, agregó la priista.
Senado muestra opiniones divididas sobre remesas
En contraste, Murguía señaló que, aunque el proyecto fiscal de Donald Trump no contemplaba cambios, la reducción representa un avance.
“Se logró esta reducción, por lo menos en la parte que está ahorita en la Cámara de Representantes, que tendrá que pasar al Senado, pero creo que es fundamental seguir insistiendo a través de todas las instancias posibles”, explicó.
También subrayó que, aunque el tema no estaba inicialmente en discusión, es vital continuar empujando por la eliminación total del impuesto, dado el impacto que tiene para las familias de migrantes.
Alejandra Barrales coincidió en que la baja en el porcentaje representa un alivio, aunque sea parcial.
“En un principio decíamos que iba a ser imposible, y cuando se ve que empiezan estos movimientos, siempre es una buena señal, sobre todo si reconocemos que la comunidad latina en Estados Unidos es una de las más importantes, la segunda más importante”, mencionó.
Con la reducción aún pendiente de aprobación en el Senado estadounidense. Las posturas en México siguen divididas entre quienes ven avances y quienes exigen mayor firmeza en la defensa de los derechos de los migrantes.























