Ante el endurecimiento de las acciones contra la migración en Los Ángeles, Claudia Sheinbaum fue tajante: ese no es el camino. La presidenta mexicana dejó claro que usar la fuerza y detener personas no resolverá el tema migratorio. Desde Puebla, donde inauguró las nuevas torres de especialidad del Hospital del Niño, la mandataria lanzó un mensaje directo al gobierno estadounidense:
“No estamos de acuerdo con esta forma de atender el fenómeno migratorio, no es con redadas y violencia como se va a atender el fenómeno migratorio. Es sentarnos y trabajar en una reforma legal migratoria que tome en cuenta a los mexicanos.”
Pidió que se reconozca la aportación de los migrantes mexicanos al país vecino, tanto en lo económico como en lo social. Recordó que incluso el presidente Trump, pese a su política antimigrante, reconoció públicamente el papel de los mexicanos durante la firma del T-MEC.
“El presidente Trump lo hizo, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador fue a la firma del tratado comercial en Estados Unidos, las palabras del presidente Trump fueron de reconocimiento al trabajo de los mexicanos en Estados Unidos. Eso es lo que queremos de parte del gobierno de Estados Unidos.”
Claudia Sheinbaum informó que ya se contactó a través de los consulados con las 35 personas mexicanas detenidas en estas redadas de migración. Así como con sus familias, para brindarles todo el respaldo posible. También lamentó el despliegue de 2 mil elementos de la Guardia Nacional en Los Ángeles para frenar las protestas, donde incluso se ha llegado a hablar de “insurrección”.
“En primer lugar, queremos decir, hay que decirlo, las mexicanas y los mexicanos que viven en Estados Unidos son hombres y mujeres de bien, honestos, que se fueron a Estados Unidos a buscar una mejor vida para ellos y sus familias, no son criminales.”
Recordó que muchas de estas personas han vivido allá por años y que su contribución ha sido esencial para que ciudades como Nueva York o Los Ángeles sean lo que son. Además de enviar dinero a sus familias en México, dijo que lo más importante es que Estados Unidos también necesita a los mexicanos.
“Se van allá, porque los necesitan allá, porque si no no tendrían trabajo. Estados Unidos es lo que es gracias también a las mexicanas y los mexicanos que viven del otro lado de la frontera.”
La presidenta pidió que se respete la dignidad y los derechos humanos de quienes están del otro lado. Reiteró que ya instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente, al embajador Esteban Moctezuma y a todo el cuerpo consular para que intervengan ante las autoridades estadounidenses.























