Productores del norte de Tamaulipas alzaron la voz. Están convencidos de que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) entregó agua mexicana a Estados Unidos de manera ilegal, y eso está pegando directo al campo en Tamaulipas.
Durante una charla con medios, reveló que se calcula que más de 200 millones de metros cúbicos de agua fueron enviados recientemente al país vecino. Así lo explicó Jorge Luis López Martínez, vocal del Consejo de Cuenca del Río Bravo. Esto dejó a las presas internacionales Falcón y La Amistad prácticamente vacías, lo cual complica seriamente el riego para una enorme extensión de tierra agrícola en Tamaulipas.
“Ya este año, nos dieron medio riego en el bajo Bravo, obviamente estamos teniendo una pérdida económica muy importante”.
López Martínez advirtió que, si la situación sigue así, con la entrega ilegal de agua de Tamaulipas, los productores se podrían quedar sin una sola gota para el siguiente ciclo agrícola.
“Si siguen las entregas estamos en la antesala de no tener una gota de agua para el próximo ciclo”.
Calculó que las pérdidas por esta situación suman miles de millones de pesos, y aunque afecta directamente a los productores, la región entera podría resentirlo en los próximos meses. La raíz del problema, explicó, es que la entrega de agua se hace antes de tiempo, incumpliendo el acuerdo internacional que regula este tema entre México y Estados Unidos.
“No hay que entregar a Estados Unidos más que el tercio de lo que viene de los ríos aforados: el Concho, San Diego, San Rodrigo, Escondido y Arroyo de las Vacas hasta que termina el ciclo, que termina hasta el 4 de octubre”.
Con las presas bajo mínimos y sin respuestas claras, el temor crece entre los productores: la temporada de siembra está en juego, y con ella, el sustento de miles de familias.
Por Enrique Jonguitud Blanco























