Luciendo, irreconocible y con un semblante muy diferente al de años pasados, Ovidio Guzmán apareció en una foto esta semana en una corte de Chicago. Vestía el clásico uniforme naranja de prisión, llevaba esposas en los tobillos, barba crecida, lentes y un aspecto visiblemente desgastado.
Durante la audiencia, de donde se aprecia la foto de Ovidio Guzmán —conocido como El Ratón— se declaró culpable de cuatro delitos graves, incluyendo tráfico de drogas, crimen organizado y posesión de armas. Cada vez que la jueza Sharon Coleman le leía un cargo, él respondía con un “sí” mientras escuchaba todo con audífonos puestos. El periodista Arturo Ángel —quien estuvo presente— lo describió con una imagen que impactó en redes:
“Ovidio, déjenme decirlo, no es ya el joven que ustedes recuerdan en las fotos del culiacanazo. Ni siquiera el que vimos en el avión. Luce… encorvado, medio ojeroso, muy delgado… Derrotado”.

También se supo que el propio Guzmán admitió que padece depresión desde octubre pasado y que toma medicamento para controlarla. Aclaró que nadie lo obligó a declararse culpable. Al aceptar colaborar con la fiscalía estadounidense, Ovidio evitará enfrentar un juicio largo. Su sentencia llegará dentro de unos seis meses. De seguir cooperando, podría librarse de la cadena perpetua.
Eso sí, el fiscal dejó en claro que la petición de una pena menor dependerá de que cumpla su parte. Brindar información útil para seguir desmantelando redes del narcotráfico. Antes de cerrar la audiencia, el Ministerio Público estadounidense recalcó que Ovidio tuvo un rol importante como líder dentro del Cártel de Sinaloa. Además, lo responsabilizó por lavar dinero y estar involucrado en la muerte de tres personas, algo que él no negó.
Como parte de las exigencias, también se propuso que Guzmán pague una multa de 80 millones de dólares. Aunque aún no hay una condena final, será la jueza quien decidirá cuánto tiempo pasará tras las rejas… y cuánto tendrá que pagar.























