A partir de ahora, no cualquiera podrá entrar a Morena como nuevos militantes. El partido pondrá lupa a cada nuevo ingreso, sobre todo si viene de otra fuerza política. Durante la sesión del Consejo Nacional, la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, dejó claro que no se trata de abrir las puertas a quien llegue por interés.
“Un reclamo legítimo y reiterado de la militancia ha sido la incorporación de personajes provenientes de otras fuerzas políticas, de corrientes ideológicas distintas, con pasados cuestionables. Queremos proponerles la creación de una comisión que evalúe estas incorporaciones. Su trabajo va a ser muy importante porque va a permitir darle certeza, transparencia y fortaleza a estas decisiones”, expuso ante los consejeros.
Esta propuesta de Morena y sus nuevos militantes, nace justo después del alboroto que provocó la adhesión de Miguel Ángel Yunes, un político con historial en el PAN y que había sido crítico del actual gobierno. Alcalde explicó que la idea es crear una comisión que revise, con lupa, cada incorporación para evitar conflictos dentro del partido.
Además, dijo que los funcionarios en ayuntamientos gobernados por Morena deberán pasar por la Escuela Municipalista. Con eso, se busca que todos trabajen bajo la misma línea. También se pedirá que al menos un día a la semana atiendan de forma directa a la gente en sus municipios. Alfonso Durazo, presidente del Consejo de Morena, fue directo al advertir que no se permitirá que Morena se vuelva “refugio de convenencieros”.
“La comisión de evaluación que proponemos no tiene un espíritu excluyente, su función será cuidar la identidad del movimiento, garantizar que quien se acerque lo haga por convicción, no por cálculo. Que cada nueva incorporación sume al proyecto y no lo contamine. Que la exclusión no convierta a uno de los nuestros en adversario interno, sin embargo, aquí no puede haber lugar para quienes están dispuestos a poner en riesgo la unidad del movimiento”, declaró durante su intervención.
En la reunión también estuvieron presentes gobernadores morenistas, el senador Adán Augusto López Hernández y Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado. Aunque al inicio se escuchó un tímido “¡No estás solo!”, para Adán Augusto, el ánimo no despegó. El resto de la sesión se desarrolló a puerta cerrada. Uno de los grandes ausentes fue el secretario de organización, Andrés López Beltrán.























