La Secretaría de Educación de Tamaulipas está en plena movida. Y no, no se trata de cambios por amiguismos ni por recomendaciones sindicales. Esta vez, el enfoque va directo al desempeño de cada persona que forma parte del engranaje educativo por medio de una reestructuración educativa en Tamaulipas.
Con la mira puesta en el ciclo escolar 2025–2026, la dependencia —encabezada por Miguel Ángel Valdés García— está revisando a fondo los perfiles del personal administrativo y académico. ¿La razón? Fortalecer la educación desde adentro, eligiendo a quienes sí están dando resultados.
“Se valoran cuatro aspectos: desempeño académico, asistencia y puntualidad, competitividad y trayectoria profesional”.
Al ser cuestionado sobre la posible influencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). —Especialmente, del dirigente Arnulfo Rodríguez Treviño— el titular fue claro, esto no va por cuotas ni colores.
“Nos interesa que estén los mejores perfiles, sean sindicales o institucionales. Lo importante es su preparación, su antigüedad, su desempeño y su compromiso con la educación de Tamaulipas”.
Según Valdés García, sí hay diálogo abierto con el sindicato para la reestructuración educativa en Tamaulipas. Pero dejó claro que cualquier propuesta será revisada con lupa profesional, no por compadrazgos.
“Si hay personas preparadas, no importa si vienen del sindicato o de la estructura institucional. Lo que importa es que cumplan con las expectativas y tengan amor por los niños y niñas de Tamaulipas”.
El ciclo 2024–2025 ya bajó la cortina. Las escuelas de nivel básico volverán al ruedo el 1 de septiembre. Ahora bajo un calendario nuevo y, si todo sale como lo planea la SET con la reestructuración educativa en Tamaulipas. Con una estructura más eficiente y comprometida. Miguel Ángel Valdés cerró reafirmando su apuesta por una estructura educativa fuerte, incluyente y centrada en resultados. Donde el mérito tenga más peso que los respaldos políticos.
“Se valoran cuatro aspectos: desempeño académico, asistencia y puntualidad, competitividad y trayectoria profesional”.
Por Lupita Domínguez González























