El sector agrícola del norte de Tamaulipas se encuentra en un momento crítico debido a la escasez de recursos. Una situación que podría afectar gravemente el inicio del próximo ciclo de siembra para los agricultores en Tamaulipas. Las autoridades aún no han dado una respuesta clara. Así lo expresó con preocupación Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas (UARNT).
“Hasta ahorita no nos han dicho nada. Por eso iremos a los honores de la bandera, para intentar preguntar directamente a las autoridades qué acuerdo se logró con el sector agrícola”.
Para el 31 de octubre, las tierras deberían estar preparadas con trabajos profundos para captar la humedad de las lluvias más importantes del año. Pero, hasta el momento, solo se ha avanzado un 30 %, principalmente con labores superficiales.
“Lo que va a pasar es que el agua se va a escurrir porque la tierra está compactada. No va a penetrar al subsuelo, que es donde queremos que se retenga para el siguiente cultivo”.
Además, los altos costos de preparación de la tierra complican aún más la situación para los agricultores en Tamaulipas. Para trabajar una hectárea con rastreo de altura, el costo varía entre 2,300 y 2,500 pesos. Mientras que un trabajo completo con subsoleo puede llegar a los 5,000 pesos.
“Quedamos descapitalizados. No hay manera de hacer frente a los costos. El año pasado la banca comercial retiró los créditos y este año será igual. Los bajos precios y la sequía nos afectaron en los rendimientos”.
Frente a este panorama, la UARNT solicita al Gobierno del Estado un apoyo económico directo por tonelada de grano comercializado, similar al que se otorgó en Sinaloa el ciclo pasado. El tiempo corre en contra de los agricultores, ya que las lluvias de agosto y septiembre son cruciales para más de 500 mil hectáreas sin riego en el norte del estado.
“A Sinaloa le dieron 350 pesos por tonelada de maíz. Si ya lo hicieron allá, pueden hacerlo aquí también. No pedimos algo imposible. Necesitamos un monto por el volumen comercializado en el ciclo que acaba de terminar. El tiempo se está pasando. Si no trabajamos las tierras ahora, las condiciones para el siguiente ciclo serán aún más críticas”.
Por Jordan Espinosa























