La Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), calculada a partir del costo de la canasta alimentaria básica, registró en julio un aumento anual de 4.3 por ciento en las ciudades y de 2.9 por ciento en áreas rurales, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con el organismo, en julio una persona necesitaba 2,453.34 pesos para cubrir la canasta alimentaria en zonas urbanas y 1,856.91 pesos en las rurales.
Esta es la primera vez que el Inegi actualiza las líneas de pobreza. Una tarea que antes realizaba el desaparecido Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En el ámbito rural, el incremento fue menor a la inflación general anual de 3.5 por ciento, mientras que en el urbano la superó.
“Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, así como el de bistec de res, fueron los que más contribuyeron al aumento anual de la canasta alimentaria, ambos presentaron mayor incidencia en el ámbito rural. En este, la molida de res fue el tercer rubro que más contribuyó al aumento de la canasta alimentaria. En el urbano, fue la leche pasteurizada de vaca”detalló el Inegi.
Canasta alimentaria aumenta en zonas urbanas y rurales: INEGI
El instituto señaló que, en comparación con julio de 2024. La variación en las LPEI bajó 5 puntos porcentuales —en zonas rurales y 3 puntos en las urbanas—.
En cuanto a las líneas de pobreza por ingresos (LPI), que consideran tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria. Se reportaron incrementos de 3.1 por ciento en áreas rurales y 3.6 por ciento en las urbanas.
“Respecto a la canasta no alimentaria, destacaron los rubros de cuidados personales y de educación, cultura y recreación por ser los de mayor incidencia en el ámbito rural. En el urbano, por su parte, destacaron los de educación, cultura y recreación, así como los de vivienda y servicios de conservación”, indicó el Inegi.
Más de tres años de disminuciones en gasolina magna:
“Aunado a lo anterior, en julio de 2025, la variación anual de los precios en combustibles fósiles (gasolina magna) fue de menos 1.2 por ciento, lo que se adhiere a más de tres años de disminuciones -excepto en mayo de 2025, cuando se registró un aumento de 0.5 por ciento-“.
El cálculo de estas líneas se basa en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y sirven como referencia para evaluar si los ingresos de la población alcanzan para cubrir ambas canastas.
“Además, sirven como umbral para la medición de la Pobreza Multidimensional en México en el espacio de bienestar económico”, apuntó el organismo.























