A pesar de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) minimizó las denuncias sobre el uso de acordeones y coacción del voto en las elecciones judiciales del 1 de junio, observadores reportaron varios incidentes que indicaron la presencia de estas prácticas.
En el informe final sobre la observación electoral, que será presentado al Instituto Nacional Electoral (INE). Se documentaron casi 500 situaciones atípicas, las cuales fueron reportadas por decenas de observadores. Uno de los principales hallazgos fue el uso de “guías de votación” y la presencia de observadores portando hojas con números de votantes, que se acercaban a los electores de manera sospechosa.
El informe destaca la denuncia de los observadores sobre la distribución de acordeones y la intervención de operadores partidistas, funcionarios de casilla y otros actores políticos. Quienes —presuntamente— indujeron el voto tanto dentro como fuera de las casillas. Algunos de los testimonios incluyen la entrega de acordeones a votantes a pocos metros de las casillas y la presencia de personas que anotaban los datos de los votantes.
Por ejemplo, en la casilla 1017 Básica en Villa Puerto Ceiba, en Paraíso, Tabasco, se encontraron acordeones con información sobre los candidatos, sugiriendo cómo debía votarse. Otros testimonios detallaron cómo funcionarios públicos y operadoras de programas gubernamentales interactuaron con ciudadanos y registraron datos de sus credenciales.
Irregularidades en elecciones judiciales: acordeones y coacción
El informe también señaló que en varias casillas los acompañantes de adultos mayores ayudaron a llenar las boletas. Y que algunos de los acordeones también se detectaron en aplicaciones de WhatsApp. Incluso se denunció que algunos funcionarios de casilla indicaron a los votantes por quién votar.
La Organización de Estados Americanos (OEA) —corroboró estos reportes—. Con ello, afirmando que muchos de los observadores eran, de hecho, operadores de partidos, a pesar de que tenían prohibido intervenir en el proceso electoral. Además, se denunció la presencia constante de empleados de los ayuntamientos, quienes preguntaban a los ciudadanos si ya habían votado o si necesitaban ayuda.
El 1 de junio marcó la elección judicial más vigilada en la historia. Con más de 170 mil observadores acreditados. Aunque también se rechazaron más de 143 mil solicitudes por incumplir requisitos.
Finalmente, el INE destacó que, por primera vez, se utilizó la biometría de la credencial de elector para validar la fotografía de los votantes. Una medida que se implementó para evitar el fraude. Se recomendó mejorar la seguridad de los documentos que acreditan a los observadores y continuar con el cruce de bases de datos para verificar su autenticidad en futuras elecciones.























