Mujer atropellada por taxista en Matamoros lucha por su recuperación. La vida de Magdalena y José dio un giro inesperado hace poco más de un mes. El 24 de julio, un accidente protagonizado por un taxi que manejaba un conductor inexperto cambió sus vidas para siempre. Magdalena esperaba a su esposo cuando el vehículo, en lugar de detenerse como ella esperaba, brincó la banqueta del Oxxo y la prensó contra una pared, causándole graves heridas en su pierna.
“Estaba esperando a mi marido cuando vi el taxi que venía, pero pensé que se iba a parar ahí en la base de ellos. Pero brincó la banqueta del Oxxo y, pues, ahí me pescó en la pared. Me caí al suelo y me desangré. Le doy gracias a Dios que, como en unos veinte minutos, llegó la ambulancia y me llevó al hospital”, recuerda con angustia Magdalena.
Mujer atropellada por taxista en Matamoros pide que se cumpla el acuerdo de gastos médicos
Desde ese día, la vida del matrimonio se ha vuelto cada vez más difícil. A pesar de los esfuerzos médicos para evitar la amputación, una infección comenzó en la parte baja de la pierna de Magdalena, extendiéndose al hueso y empeorando su situación. Los médicos no tuvieron más opción que amputarle la pierna.
Mientras Magdalena esperaba la cirugía, su esposo, José Ortega, presentó la denuncia contra el responsable del accidente y solicitó al propietario del taxi que se hiciera cargo de los gastos médicos.
“Platicó conmigo, dijo, te vamos a pagar, te vamos a dar el último peso hasta que tu esposa se ponga bien. Pero realmente no ha habido una respuesta, y las autoridades no han respondido”, comentó José, visiblemente frustrado.
La situación no ha sido fácil para ellos
En la actualidad, solo cuentan el uno con el otro. José cuida de Magdalena mientras ella se recupera, lo que le impide trabajar, y ella, impotente, se lamenta por no poder ayudar económicamente.
“Yo hacía tamales para vender y de ahí nos ayudábamos, más lo poquito que trabajaba mi esposo en el taxi. Pero ahora ya no puedo hacer nada. Estoy batallando aquí”, dice Magdalena.
El estrés financiero se ha intensificado, y por eso, con el apoyo de amigos, han hecho pública su situación a través de las redes sociales.
“Me siento a veces impotente para poder salir adelante. Pero gracias a Dios y a la ciudadanía de Matamoros que nos ha ayudado con medicamentos y alimentos, no nos ha faltado nada. Pero lo que quiero es que se haga justicia”, expresó José con esperanza.
Aunque han recibido apoyo de la comunidad, lo que más necesitan ahora es que el responsable se haga cargo de los gastos médicos de Magdalena. Ella aún enfrenta un largo proceso de recuperación. También esperan que las autoridades actúen para obligar al cumplimiento de un acuerdo que hasta ahora no se ha cumplido.
























